
Un custodio policial de Matías Yofe confirmó ante la Justicia que el dirigente “lilito” acusado por extorsión agravada mantenía reuniones reservadas con el empresario Leandro Camani, vinculado al negocio de las fotomultas. El testimonio refuerza una línea clave de la investigación, que ya había incorporado la declaración del periodista Ponce de León quien aseguró que el propio Yofe le habría confesado que recibía pagos de parte de ese empresario para “comprar testimonios” en causas judiciales donde actuaba como denunciante.
Se trata de Jonatán Brandan, oficial inspector de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, asignado a la División Custodia y Traslado de Detenidos, quien declaró en la causa por la que Yofe fue allanado la semana pasada. Brandan aseguró que fue designado como custodio del acusado en abril de 2025, a raíz de “amenazas que había recibido”.
En su declaración, el efectivo describió una relación irregular con Yofe, quien —según afirmó— tomaba decisiones sin informarle, pese a estar bajo custodia. Entre otros ejemplos, relató viajes a la Costa Atlántica que Yofe realizaba sin avisarle y con otro agente asignado. El día del allanamiento, incluso, Yofe lo llamó desde la Costa para que se presentara en su domicilio, pedido que Brandan rechazó por estar de franco y porque el custodiado se encontraba bajo vigilancia de otro efectivo.
Uno de los puntos más llamativos del testimonio es la referencia directa al vínculo entre Yofe y Camani. Brandan afirmó que sabía que mantenían reuniones y que estas se realizaban de manera reservada en un edificio de Avenida del Libertador al 6300, durante los meses de septiembre u octubre, aunque aclaró no poder precisar si los encuentros eran con Camani en persona o con gente de su entorno. “Creo que es el dueño de los Martín Fierro”, señaló, y recordó que Yofe fue invitado a una de esas entregas, donde Camani se encontraba en la mesa principal.
El custodio también relató un episodio que calificó como extraño: en una oportunidad llevó a Yofe a buscar a un tal Ormeño, a quien identificó como “el que hacía de chofer de Pombo”. Según declaró, Yofe le dijo que tenía una reunión con él, pero no sabía exactamente a qué domicilio dirigirse, lo que despertó sus sospechas.
Brandan aseguró además que Yofe le hablaba de su situación laboral y económica. Dijo que el propio acusado le comentó que cobraba entre “dos palos y dos palos y medio”, y que esperaba un aumento de categoría. También señaló que Yofe decía trabajar en la Legislatura, aunque aclaró que, si fueron dos veces, fue mucho, porque “no sabía ni a qué piso ir”.
El testimonio incluye además referencias a conflictos entre custodio y custodiado. Brandan sostuvo que discutieron en varias oportunidades porque Yofe le pedía que también cuidara a sus hijos. “Soy tu custodio o cuido a tus pibes. Pedile al fiscal refuerzos”, recordó haberle dicho. En una ocasión, incluso, afirmó que Yofe lo dejó solo con los niños mientras él se adelantaba hablando por teléfono.
Finalmente, el policía confirmó que conocía y frecuentaba el entorno político de Yofe. “Sí, cómo no la voy a conocer a Lilita”, declaró, y afirmó que acompañó a Yofe en reiteradas oportunidades a la casa de Elisa Carrió, donde se realizaban reuniones.
La declaración de Brandan aporta respaldo directo a la hipótesis de la fiscalía sobre los vínculos de Yofe con Camani y suma un elemento clave: no se trataba de referencias indirectas, sino de reuniones presenciadas y traslados concretos, en el marco de una custodia oficial. Un dato que podría resultar decisivo para la causa por extorsión agravada.




