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Trabajadores paralizan una fábrica y exigen reincorporación de un delegado gremial

thumbnail_PIQUETEUn conflicto gremial paraliza desde el pasado lunes la fábrica IVAN, dedicada a la comercialización, distribución e instalación de vidrios. La firma emplazada en Luro 6028, se encuentra bloqueada por un grupo de trabajadores y dirigentes gremiales que mantienen cercados los accesos a la planta debido al despido de un delegado de base.

Asimismo, integrantes del sindicato de Trabajadores del Vidrio y de Camioneros se hicieron presentes en el lugar, donde aún mantienen piquetes frente a la planta. Los manifestantes exigen la “inmediata reincorporación” de un delegado de base, que fue despedido “sin causa justificada por la empresa”, según denunciaron.

En medio de la protesta que se mantiene para impedir el ingreso y egreso a la planta por la avenida Luro y por la calle San Martín, el dirigente Guido Morales, en calidad de secretario adjunto del Sindicato Obrero del Vidrio (SOIVA), seccional de Caseros, denunció el despido de Marcelo Hernández, un trabajador que recientemente había sido elegido como delegado gremial.

La medida de protesta con bombos y quema de neumáticos en las puertas de la planta está siendo impulsada por alrededor de medio centenar de trabajadores con relación de dependencia a la empresa, que se dedica a la comercialización, distribución e instalación de vidrios y espejos desde hace más de 60 años.

De acuerdo a lo denunciado por los trabajadores y gremialistas, el despido Marcelo Hernández se concretó el jueves pasado. Al trabajador recientemente elegido como delegado de base le dijeron que “había bajado su rendimiento laboral y lo acusaron de sabotear un compresor”, explicaron

El representante del gremio remarcó además que “no estamos dispuestos a renunciar a nuestros derechos gremiales, ni aceptar un arreglo económico” y sentenció que “el único acuerdo posible es la reincorporación del compañero”.

Finalmente, aclararon que “durante varios años la fábrica no tuvo delegados gremiales. Hace poco, con el aval del Sindicato de Trabajadores del Vidrio y el de Camioneros, Marcelo Hernández obtuvo el apoyo suficiente para ser delegado dentro de la fábrica de vidrios, pero cuando el dueño se enteró empezó decir que bajó su rendimiento laboral y que había saboteado un compresor, lo cual es mentira porque hace 12 años que está y nunca antes tuvo problemas”.

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