
Cifras en mano
La Asociación señaló que “en 2010, un kilo de corvina equivalía a casi 1,5 litros de combustible. Hoy apenas alcanza para adquirir 0,98 litros”.
“Cada barco detenido afecta directamente a trabajadores, familias, plantas procesadoras y servicios portuarios. El impacto es masivo, directo y real”, advierten.
Reunión sin resultados
AEPCYF contó que mantuvo una reunión con los principales referentes de Zona Común SA, la única distribuidora de combustibles marítimos de Mar del Plata, “que no arrojó los resultados esperados”. De modo que exigen “ser recibidos en forma urgente con autoridades de YPF”.
“Las autoridades no pueden mirar para otro lado. Esta situación ya fue elevada formalmente a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación, autoridades provinciales y locales”, afirman. Y cierran con una frase en mayúsculas: “LA FLOTA NO PUEDE ESPERAR MÁS”.





