Sobreseyó a todos los imputados del caso $LIBRA sin llamar a indagatoria a ninguno. Cerrar así esta causa es un escándalo. La maniobra empezó cuando apartaron a los damnificados, los únicos que podían controlar el proceso, y la Cámara Federal lo avaló. A la UIF, el único organismo que rastrea el dinero sucio, este Gobierno le sacó la facultad de ser querellante. Y el fiscal, que nunca desafió al poder, se alineó y pidió el sobreseimiento, como un bufón del rey.
Nada de esto sería posible sin un Consejo de la Magistratura donde la rosca es la ley, y elegir a los mejores y sacar a los facinerosos es la excepción. Al mismo tiempo, el ministro de Justicia elegido por el Gobierno desarma el sistema negociando los pliegos de jueces en el Senado, donde los juzgados se reparten por acuerdo político. Así garantiza que nada avance contra los políticos que roban, el Chiqui Tapia y todos los que quieren hacer negocios ilícitos en nuestro país.
La cobertura que necesita la casta que viene saqueando el país hace años. El mecanismo para blindar al poder es cada vez más perfecto. Creí que este Gobierno venía a hacer de «la moral una política de Estado». Un gobierno que abraza las ideas de la libertad respeta la ley y detesta a los corruptos. Solo con una regeneración ética el modelo de la libertad va a estar a salvo y el sacrificio de los argentinos va a valer la pena. Los que destruyeron la Argentina están esperando que esto falle.






