
El boleto de colectivo en el AMBA costaría $2.082 sin subsidios (o $2.300 con IVA), según un cálculo de la UBA Hoy el pasajero paga entre $743 y $1.111 según la línea, mientras el Estado reconoce solo $1.626.
Los subsidios ya bajaron 24% en términos reales y la brecha con el interior del país sigue siendo grande, donde el boleto promedio ya está en $1.742. El transporte público atraviesa una profunda crisis en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), especialmente en el sistema de colectivos. En los últimos cinco años, la cantidad de unidades se redujo de 18.000 a 16.000, mientras que los vehículos son cada vez más antiguos y la inversión se encuentra en niveles bajos, según comentan fuentes del sector. A esto, suman, durante el mismo período la tarifa aumentó por debajo de la inflación, al igual que los subsidios, una situación que derivó en una progresiva descapitalización de las empresas.
La menor disponibilidad de recursos se traduce en menos unidades y un “peor servicio”, una combinación que lleva a los usuarios a buscar otras alternativas de movilidad, como las motos o las bicicletas, entre otros medios de transporte.
La pérdida de pasajeros se produjo pese al crecimiento poblacional de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, que sumaron alrededor de 1,5 millones de habitantes en los últimos 10 años. En ese período, sin embargo, la cantidad de usuarios cayó cerca de un tercio: actualmente, el sistema transporta unos 7 millones de pasajeros por día hábil, frente a los 11 millones que registraba una década atrás.
Un dato que llamó la atención, según fuentes del sector, es la caída de pasajeros los domingos en el conurbano, en julio de este año la cantidad de usuarios se redujo hasta un 54% en comparación con julio de 2023, cuando el servicio había recuperado su funcionamiento habitual tras la pandemia.
Para modernizar las flotas, los especialistas señalan que el transporte público debería acompañar una tendencia global marcada por una menor cantidad de pasajeros y, en consecuencia, de unidades, pero con vehículos más modernos, sustentables y de menor costo de combustible.