
Daniel Scioli ahora debió recurrir a un Previaje low cost para reactivar el consumo en plena temporada luego de tocar los números del turismo porque le daban mal.
LPO adelantó que el secretario de Turismo y Deportes rompió con el Indec y había dejado de financiar las mediciones del instituto porque no le gustaban los datos que publicaba Marco Lavagna. Luego consiguió que el Banco Central cambiara la forma de medir los consumos en el exterior y para maquillar su alicaída gestión en turismo.
Ahora, el ex motonauta lanzó junto al Banco Nación una línea de préstamos llamada «Viajá+» para financiar servicios turísticos en 18 cuotas. El crédito anunciado por la secretaría de Turismo de Scioli permite conseguir hasta $5.000.000 para gastos en turismo dentro de la Argentina.
Los préstamos sólo pueden ser usados para pagar estadías en hoteles, alquileres temporarios turísticos que se contraten a través de inmobiliarias y alquileres de carpas en los balnearios.
«Tienen que meter guita porque está todo planchado», dijeron a LPO en el sector, donde definieron el programa de Scioli como un «Previaje low cost». La comparación es con el programa lanzado por Alberto Fernández en la pandemia, que tuvo hasta cinco ediciones exitosas.
La gran diferencia entre ambos programas es que quien saca el «Viajá+» queda endeudado y debe devolver la plata. Además, debe ser cliente del Banco Nación, cuando al Previaje podían acceder clientes de todos los bancos.
El objetivo, sin embargo, es el mismo: promover el turismo interno para levantar la temporada ante un riesgo recesivo. En el caso de los libertarios, es una contradicción que pega de lleno en el discurso de que el mercado todo lo regula.
La otra gran coincidencia es que el dinero va directo a los prestadores de servicios turísticos, como los dueños de hoteles. El propio Milei cuestionó el Previaje el año pasado porque para él era «regalar pesos a los dueños de los grandes hoteles del país».




