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Programa Padrinazgo de espacios públicos: Más dudas que certezas; Ahora La Plaza del Agua

 

 

 

El 14 de octubre de 2021, aún en pandemia pero ya con muchas flexibilizaciones, se aprobó en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon el programa de padrinazgo de espacios públicos, una iniciativa que proponía, decía el texto, “la implementación de una herramienta de participación ciudadana que promueva el trabajo en conjunto entre el sector público y privados para el mejoramiento de espacios públicos de la ciudad bajo la figura del “padrinazgo”.

En otros términos, es una iniciativa municipal que permite al sector privado y a organizaciones colaborar en la recuperación, limpieza, mantenimiento y puesta en valor de plazas, plazoletas y sitios emblemáticos de la ciudad sin costo para los vecinos.

Se trata de la Ordenanza 25.273.

El autor del proyecto fue Agustín Neme, hoy intendente interino del distrito, ante la licencia pedida por Guillermo Montenegro para asumir su banca en el senado bonaerense.

Dicho programa, en rigor de verdad, no despertó en su momento mayores comentarios ni sospechas.

Hasta hace pocos días, cuando el bloque de Acción Marplatense difundió en un comunicado que existían “renovados rumores sobre una posible privatización” de la Plaza del Agua, un sitio emblemático de la ciudad ubicada en la exclusiva zona comercial de la calle Guemes.

La iniciativa llevada adelante puntualmente por la concejal Melisa Centurión sostenía que “la falta de mantenimiento de los espacios públicos no puede constituir, por sí misma, un argumento para justificar su transferencia a manos privadas”.

En el proyecto de comunicación que presentaron, se formulan algunas preguntas:

¿Cuál será el rol del Ejecutivo en el marco de las obras proyectadas?, ¿desde EMSUR ya estudiaron y aprobaron las obras? ¿Cómo continuará la gestión y administración de la Plaza del Agua y de sus actividades públicas y culturales?

El programa funciona en la órbita del EMSUR (Ente Municipal de Servicios Urbanos), y dentro del gabinete municipal hay quienes cuestionan por lo bajo esta iniciativa.

Tras el pedido de la oposición y los interrogantes que despertó respecto al mencionado espacio público, el portal Infobae sorprendió al publicar un artículo el 17 de agosto último titulado “Cómo funciona Padrinazgo, el plan que logró recuperar más de 10 espacios públicos en Mar del Plata”.

Y ahí reconoció que junto al empresario Gustavo Sofovich, iban a remodelar y poner a punto la Plaza del Agua.

Es decir, que los marplatenses se enteraron de la noticia no por la Municipalidad, sino por la propia empresa que iba a hacer las obras. Nada menos que el portal de noticias más leído del país, conducido por un hombre que suena para candidato a Presidente, y un apellido fuerte, como Sofovich.

El empresario Gustavo Sofovich, con fuerte arraigo en la ciudad (SIC), se acercó a las autoridades locales para apadrinar junto a Infobae la Plaza del Agua, uno de los puntos de referencia del corredor comercial delimitado por las calles Güemes, Alvear, Roca y San Lorenzo. Según informó el municipio, el convenio ya fue firmado y las obras comenzarán en los próximos días”, informó el medio de Daniel Hadad.

Uno de las primeras ejecuciones del programa fue la restauración de Plaza Mitre, a cargo de la empresa Transportes 9 de Julio .

También la histórica firma Cabrales, tomó a su cargo el Parque San Martín, uno de los más frecuentados tanto por residentes como por turistas. Las obras incluyeron mejoras generales en la infraestructura y la instalación de wifi libre.

También fueron parte del programa la plaza España, una esquina de la peatonal San Martín, y el Parque Primavesi, ubicado a metros del cementerio de La Loma. Cabe señalar que el Cementerio Municipal se cae a pedazos.

Pero en todos los casos, a diferencia de la Plaza del Agua, se trata de empresas locales, que buscan de este modo, sin menospreciar su altruismo, consolidar sus marcas.

La dinámica del programa funciona asi: el municipio gestiona acuerdos con empresas dispuestas a colaborar en la recuperación del patrimonio urbano.

Cada padrino define, junto con las autoridades, qué obras se realizarán en el espacio que toma a su cargo. El Estado coordina, supervisa y garantiza que las mejoras queden en manos del conjunto de los vecinos.

Quienes se convierten en padrinos de un espacio público “podrán efectuar sus aportes mediante entrega de enseres, insumos, materiales y/o artefactos previamente requeridos o aprobados por las áreas con incumbencia en el mantenimiento y cuidado de los espacios públicos”, siempre que se cedan “al Municipio el dominio de los bienes que se incorporen o afecten para tal actividad”. 

Las tareas de cualquier índole serán llevadas a cabo por personal municipal, que en ningún caso cederá las facultades de dirección y coordinación al respecto”, especifica el artículo 5° de la norma, en tanto que el 10° agrega: “El desarrollo del padrinazgo no generará para aquella persona que lo lleve adelante derecho a recibir contraprestación alguna”. 

Se repite: no hace falta una contraprestación material, pero es perfectamente comprensible que firmas locales se hagan cargo de estas obras. Se entiende menos cuando se trata de personas o empresas ajenas a la ciudad.

En el caso de la Plaza del Agua, además, aún no se presentó ningún detalle ni plazos de obra.

Sofovich reflexionó en Infobae: “La intención es devolverle algo a una ciudad que le dio tanto a mi familia y que está en el corazón de todos los argentinos”.

Esto se da en un contexto donde el Municipio viene siendo fuertemente escrutado por la mirada pública por su mecánica constante de concesionar muchos espacios de la ciudad, entre ellos, el Estadio José María Minella, donde están  metidos en un lío del que no saben cómo salir (Ver https://loqvi.com.ar/la-empresa-brasilera-concesionaria-del-estadio-minella-se-devaluo-un-70-en-los-ultimos-meses/)

Un programa de padrinazgo es una iniciativa solidaria o institucional donde una persona, empresa u organización aporta recursos económicos, materiales o tiempo para acompañar y apoyar a un niño, una escuela, un espacio público o una comunidad.

La idea se presenta interesante y muy plausible, pero no queda claro las razones por las cuales empresarios que no son de la ciudad se interesarían por aportar algo que no les dará ningún rédito.

Al menos, merecería una explicación más detallada por parte del municipio.

J.P.Mayer

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