
La parálisis administrativa y la fuerte expectativa pública por el retorno de la Selección argentina tras la final del Mundial desataron un fuerte reclamo de la oposición al Gobierno nacional para que defina de manera inmediata si mañana se dictará un asueto.
En medio de versiones encontradas, el diputado del bloque Provincias Unidas, Esteban Paulón, apuntó en duras declaraciones en su cuenta de la red social X contra el retraso oficial y manifestó: «¡Sea cual sea el resultado del partido (guiño guiño) mañana la Selección llegará a Argentina y va a ser una fiesta! Por la entrega, por lo hecho, por tantas alegrías, por las Malvinas, por todo. ¿En qué cambia y por qué estirar una definición que solo trae desorden e incertidumbre? Siguen sin entender nada».
Con el plantel listo para emprender el regreso desde Europa, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la atención pública se concentra en las herramientas legales que analiza la Casa Rosada para mitigar el impacto de la jornada laboral de este lunes y permitir una movilización masiva y ordenada de los hinchas. La gran duda entre empleados, comerciantes y estudiantes radica en cuál será la figura jurídica elegida por el Ejecutivo.
La opción de máxima, que genera mayor impacto económico, es el feriado nacional, cuya aplicación posee carácter obligatorio tanto para el sector público como para el privado, bajo las pautas del descanso dominical, donde las actividades cierran o se debe abonar una remuneración doble a quienes trabajen.
Por el contrario, la figura del día no laborable plantea un escenario optativo para el sector privado, obligando al empleado a asistir bajo un pago simple si la empresa decide abrir, exceptuando únicamente a los bancos, seguros y dependencias públicas.
La alternativa tradicional en este tipo de situaciones es el asueto administrativo, una disposición de alcance limitado que exime de concurrir a sus puestos únicamente al personal de la administración pública nacional, sin vigencia obligatoria para los comercios ni las escuelas.
Se espera que el presidente Javier Milei defina la medida regulatoria recién después de la finalización del partido frente a España, reconociendo que los ciudadanos saldrán de igual manera a las calles para recibir a los futbolistas.
Para evitar los desbordes logísticos ocurridos hace cuatro años tras el campeonato de Qatar, las autoridades evalúan que el plantel se aloje inicialmente en el predio de Ezeiza y que desde allí los jugadores partan en helicópteros para saludar a la población desde el balcón de la Casa de Gobierno.





