
La investigación por el abuso sexual denunciado el 30 de enero en la ciudad balnearia de Miramar dio un giro relevante tras conocerse el resultado de las pericias genéticas. El análisis de ADN practicado al hombre de 40 años que había sido detenido como principal sospechoso arrojó resultado negativo, por lo que la Justicia ordenó su liberación. No obstante, continuará imputado mientras avanza la causa.
El acusado había negado desde un primer momento su participación en el hecho y aceptó someterse al cotejo genético. Las muestras fueron enviadas al Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses para su análisis comparativo con los rastros biológicos recolectados durante la investigación. La ausencia de coincidencia genética debilitó la hipótesis inicial en su contra.
CÓMO SIGUE LA CAUSA
Pese a su excarcelación, el expediente sigue abierto. Según fuentes del caso, existen al menos otros tres sospechosos bajo investigación que podrían ser sometidos a nuevas pruebas en los próximos días, en busca de determinar la autoría del ataque.
El episodio ocurrió en un sector de playa cercano al arroyo El Durazno, cuando la adolescente de 16 años y un amigo salían de un boliche. De acuerdo con la denuncia, un hombre los amenazó con un cuchillo, los redujo y abusó sexualmente de la joven. Tras el hecho, ambos lograron pedir ayuda a personas que transitaban por la zona.
La víctima recibió asistencia médica inmediata y permanece bajo acompañamiento de un equipo especializado en casos de violencia sexual. La causa es instruida por el fiscal Rodolfo Maure, titular de la UFI descentralizada.





