
Hasta ahora, el gobierno de Trump había enviado a deportados hacia argentina, pero se trataba de ciudadanos de este país. La idea ahora sería incluir expulsados de terceros países -serían latinoamericanos- una metodología que EE.UU. ya aplicó en países como El Salvador, a través de un acuerdo con el gobierno de Nayib Bukele, como Milei un aliado incondicional de Trump.
De acuerdo a los documentos del gobierno estadounidense a los que tuvo acceso The New York Times, el subsecretario de Política Exterior argentino, Juan Manuel Navarro, presentó a principios de este mes una propuesta para concretar el acuerdo con un tercer país.
“Los documentos revelan que el canciller Pablo Quirno se había comprometido con las autoridades estadounidenses a firmar dicho acuerdo«, añadió el diario estadounidense.
El objetivo de EE.UU. dfetrás de los acuerdos
Según explicó The New York Times, entre las razones de la Casa Blanca para avanzar en esos pactos con gobiernos aliados está el hecho de enviar un “mensaje disuasorio ” para desalentar a los migrantes a cruzar ilegalmente la frontera hacia Estados Unidos. El propio Trump se jacta de que gracias a su estrategia, los cruces fronterizos alcanzaron un mínimo histórico durante el primer año de su segunda gestión.
Estos acuerdos también cumplen otra función: deportar a ciudadanos de países a los que resulta difícil deportar, ya sea por la falta de relaciones diplomáticas o por la imposibilidad de obtener documentos de viaje para los migrantes, añadió el medio neoyorquino.




