
«La fiscalía redujo a un solo hecho, una pena mínima de dos años reemplazable por servicios comunitarios en Argentina y una reparación económica a las víctimas», explicó la defensora Junqueira, quien añadió que la querella no se opuso a este pedido.
Más temprano, antes de conocer la acusación, Paez, angustiada por la posibilidad de quedar presa en Brasil, habia dicho que «si me condenan, me mato«.





