Lo que debía ser una despedida terminó con disparos, persecuciones y 42 motos secuestradas en Mar del Plata. La caravana que acompañaba un cortejo fúnebre hacia el Cementerio Parque Municipal, ubicado en avenida Centeno y Cacique Chutantuya, fue seguida por las cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) debido a las maniobras que protagonizaban los motociclistas.
Durante el recorrido por distintas calles de la ciudad, alrededor de 100 motos avanzaron ocupando ambos carriles, circulando en algunos tramos en contramano y realizando pruebas de velocidad. La situación se volvió todavía más peligrosa cuando se detectaron detonaciones de armas de fuego mientras la caravana avanzaba hacia el cementerio.
El desplazamiento fue monitoreado hasta el Cementerio Parque Municipal, donde las fuerzas de seguridad prepararon un operativo para controlar los accesos. Participaron efectivos de Infantería, Caballería y del Grupo de Prevención Motorizada (GPM), además de personal de Tránsito y Patrulla Municipal.
Persecución dentro del cementerio
El momento más tenso llegó después de la ceremonia. Cuando terminó la sepultura, unos 30 motociclistas intentaron salir del Cementerio Parque por sectores laterales, en lugar de utilizar los accesos controlados por los efectivos.
La maniobra provocó una persecución dentro del predio. En medio del operativo, varios conductores abandonaron sus motos y escaparon, dejando los vehículos en el lugar.
Finalmente, fueron 42 las motocicletas secuestradas. Los rodados fueron trasladados en carretones hasta el Predio Municipal, donde se inició la verificación de sus numeraciones y situación registral.
Y entre las motos incautadas apareció una sorpresa: una tenía pedido de secuestro activo desde el 17 de agosto de 2026, en el marco de una causa por robo agravado.
Una Amarok y tres personas bajo investigación
El operativo también alcanzó a una Volkswagen Amarok gris interceptada por personal del Comando de Patrullas Sur. En la camioneta viajaban dos hombres, de 46 y 25 años, y una mujer de 29.
Según informaron las autoridades, los tres tuvieron una actitud hostil frente a los policías durante la interceptación. Sin embargo, el vehículo tenía la documentación en regla y no registraba impedimentos legales.
Por disposición de la UFIJE de Flagrancia, a cargo de la fiscal Ana Caro, no se dispuso una medida restrictiva y los tres fueron posteriormente liberados bajo caución juratoria.
La causa principal quedó vinculada a las maniobras temerarias y pruebas de velocidad contempladas en el artículo 193 bis del Código Penal, además de resistencia a la autoridad. La investigación continúa con la revisión de las motos secuestradas y las actuaciones realizadas durante el operativo.






