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Otro histórico título logró el Dibu Martínez

 

Dibu, campeón con Aston Villa (REUTERS).

Gigante. Enorme. Histórico. El arquero más influyente en la historia del Aston VillaNo es exagerado asegurar que Dibu Martínez construyó a este campeón después de una larga espera de 44 años sin títulos internacionales. Lo reconstruyó. Desde su voracidad extrema, desde su locura absoluta, el arquero de la Selección Argentina convenció a todo un club de que podía volver a ser. No es fácil poder colarse entre los mejores de Inglaterra. Mucho menos permanecer. La Premier es, o era, de un grupo selecto de seis equipos. Los dos de Manchester, Arsenal, Chelsea, Liverpool y Tottenham. Dibu hizo que los Villanos sean ahora parte de esta lista. Los llevó allí desde sus atajadas y un mensaje de que nada es imposible, algo que pregona, como nadie, el ADN del futbolista argentino.

Pero tenía que consumar todo lo hecho desde que llegó en 2020. Faltaba un título. En Birmingham se esperaba al Mesías que lo llevara otra vez a la gloria, como en la Copa de Europa 1982, el último logro internacional. Llegó en forma de arquero. Aston Villa ganó la Europa League. Sin dejar dudas. Goleando al Friburgo alemán en Turquía. Un 3-0 sin atenuantes. Con un Buendía brillante y un Martínez que tuvo muy poco trabajo y siempre apareció.

Termina siendo un título muy especial para Emiliano. Uno muy buscado. Uno necesitado y hasta comparado con el primero con Argentina. Campeón de todo lo que jugó con la Selección, le faltaba uno con Aston Villa para empezar a cerrar un círculo virtuoso a su fenomenal carrera. Si bien había ganado dos estrellas con el Arsenal (FA Cup y Community Shield), Dibu no tenía el rol ni las responsabilidades que sí le dieron en su actual equipo. Hoy es el máximo ídolo y referente.

Cosas del fútbol, hace casi un año se había despedido de su gente. Con lágrimas en los ojos, levantó los brazos en el Villa Park en lo que parecía su última vez, en la penúltima fecha de la Premier pasada. Su futuro estaba en Manchester United. Se iba dolido por no haber podido ganar ningún título. Pero la chance se cayó. Tenía algo de Arabia, pero pensando en el año mundialista prefirió quedarse en un Aston Villa que le quedaba chico. Pero lo que hizo es para pocos. Si no se pudo ir a un equipo más grande, él hizo más grande al suyo. Gigante.

El camino de los Villanos en la competencia fue casi perfecto ya que en la fase de liga ganaron siete de ocho partidos. Solamente tuvieron una inesperada derrota ante el Go Ahead Eagles.

En octavos, Dibu tuvo un duelo muy caliente con los hinchas del Lille. Los franceses lo recibieron muy mal y cometieron un pecado capital: lo motivaron todavía más. Resultado: no le hicieron goles en la serie. Luego llegarían el Bologna de Santi Castro y Benjamín Domínguez en cuartos, y el Nottingham Forest de Nico Domínguez. En la ida, Dibu tuvo una de las mejores atajadas de todo el certamen.

Enorme, ovacionado por su gente y cerca de la familia, Emiliano Martínez llegará al Mundial en un nivel máximo de confianza. A su palmarés de títulos con la celeste y blanca ahora le sumó el primero en Aston Villa. De yapa, antes ya había abrochado la clasificación a la próxima Champions por estar cuarto en la Premier. Es otro éxito para dimensionar al arquero. Equipos como Chelsea y Tottenham, de mayor presupuesto, no pudieron conseguirlo. Dibu, un gigante que ya merece una estatua en Inglaterra.

Hernando Maderna

 

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