
Se considera una ola de calor cuando las marcas máximas y mínimas igualan o superan durante al menos tres días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores umbrales que dependen de cada localidad. Y eso es lo que seguramente pasará en gran parte del territorio bonaerense.
Riesgo de incendios
En este contexto de calor extremo, los riesgos sobre posibles incendios en campos bonaerenses suben. De hecho de acuerdo al reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el SMN hay “riesgo extremo de incendios” en varias provincias argentinas y puntualmente en casi todos los municipios bonaerenses.
Solamente en una parte del sur bonaerense está bajo la categoría “riesgo muy alto”, pero el resto tiene alerta máxima para las próximas 48 horas. En este sentido, las autoridades vienen advirtiendo que la situación debería considerarse “potencialmente explosiva o extremadamente crítica”.
Cabe destacar que las condiciones para el riesgo extremo se dan ante más de 30 grados de temperatura, menos del 30% de humedad y vientos superiores a los 30 km/h. Bajo estas condiciones, la zona afectada se convierte en un polvorín donde rastrojos de cosecha y pasturas bajas pueden arder a gran velocidad.
Cuando el riesgo es señalado como “muy alto”, se estima que “las condiciones de quema son críticas, pueden ocurrir coronamientos y fuegos de copa intermitentes en bosques”, mientras que el peligro “extremo” implica que “la situación debería considerarse potencialmente “explosiva” o extremadamente crítica”.





