Música

Natalia Oreiro fue ovacionada por una multitud en La Feliz

Nada menos que quince años pasaron desde la última vez que actuó en vivo en el país. De aquel gran fenómeno en crecimiento que se despedía a fines de 2001 desde el Gran Rex de Capital Federal a esta Natalia Oreiro consolidada como actriz y cantante que anoche se reencontró con el público argentino en el escenario de Parque Camet, y brindó un show con asistencia multitudinaria en una noche de verano excepcional.

Primero, con el repertorio de Gilda, la estrella de la cumbia a la que interpretó en cine y que sigue homenajeando con estas giras, luego con una recopilación de temas que la vinculan a su discografía y exitosos pasos por la televisión y la pantalla grande, recibió el reconocimiento de la gente que bailó y cantó sus canciones durante más de una hora.

En el cierre de una de las jornadas más calurosas de esta temporada, el público acompañó esta presentación de “Cumbia & Hits 2016”, la propuesta que durante el último tramo del año pasado Oreiro llevó por distintos países, en especial Rusia, donde hace tiempo que es una de las figuras más queridas y exitosas.

“Me hicieron muy, muy feliz”, les dijo desde el escenario al cerrar un espectáculo que llevó adelante con su habitual simpatía. Cantó, bailó, interactuó con espectadores, tocó la guitarra y, tal como reconoció tras el saludo final, se emocionó mucho. “Tenía muchos nervios, pasó mucho tiempo desde la última vez”, reconoció.

La interpretación de la vida de Gilda en una película le generó un lazo directo con el personaje, que admira mucho, y con el público que seguía sus canciones. Por eso fue más allá de la pantalla y paseó el popular ritmo por el mundo.

De corset dorado y con un corazón en el pecho, un tocado de flores y botas al tono, Oreiro salió a escena con su banda y bailarinas. Se movió e hizo mover a todos al paso de la cumbia.

El recital, anteúltimo del ciclo AcercArte que organiza el gobierno de la provincia de Buenos Aires con entrada libre y gratuita, tuvo todos los hits de la inolvidable bailantera: “Fuiste”, “No me arrepiento de este amor”, “Corazón valiente” y “La puerta”. Ya enfundada en un sensual vestido negro pegado al cuerpo, con transparencia y detalles de corazones, se despidió de Gilda con “Paisaje” (el recordado tema de Franco Simone) y encantó con el romántico “Se me ha perdido un corazón”.

La segunda mitad del show la dedicó a un programa más variado y personal, relacionado con su carrera y trayectoria profesional. El set de Oreiro puro lo inició con “Me muero de amor” y se ganó un multitudinario aplauso cuando cantó “Cambio dolor”, aquella canción que fue cortina de “Muñeca Brava”, uno de sus primeros grandes logros en la tele junto a Facundo Arana. “¿A ver si se la saben?”, desafió al público. Y le respondieron con el estribillo a coro.

Se permitió además jugar con el público y, también, con temas ajenos. Después de homenajear sus raíces uruguayas y su corazón argentino con “Río de la Plata”, tiñó de rojo su vestuario para subir al escenario a un espectador y cantar “0303456”, el clásico de Rafaella Carrá. Siguió bien arriba con “Que sí, que sí” y volvió a pasar por camarines para un look rockero, siempre con ella misma detrás de los diseños, para interpretar con guitarra en mano “Que digan lo que quieran”.

Para la despedida se guardó quizás su mayor éxito, aquel que le puso título a su disco del año 2000, que marcó el despegue de su carrera musical, le abrió las puertas a los escenarios del mundo y la despidió de los shows en vivo en Argentina. Después de los aplausos, el público se retiró de Parque Camet cantando unos, silbando otros, el pegadizo estribillo de “Tu veneno”.

El ciclo AcercArte cerrará esta noche, siempre en el mismo escenario, con la presentación de El Chaqueño Palavecino. De esta propuesta, desarrollada durante enero, participaron más de 2,5 millones de personas en los distintos espacios dispuestos en 48 municipios de la provincia.

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