Tras sucesivos reclamos sin respuesta, el Colegio de Médicos bonaerense estalló contra Mario Lugones y denunció que la táctica del «silencio administrativo» del Ministerio de Salud refleja «una preocupante insensibilidad y deserción» en la conducción de las políticas sanitarias dirigidas a los adultos mayores.
En un duro mensaje dado a conocer en las últimas horas, el Consejo Superior de la entidad advirtió «la destrucción de la red prestacional» del Pami a partir del «congelamiento y retraso deliberado de los aranceles, cápitas y módulos quirúrgicos». Así, planteó un acelerado proceso de «vaciamiento, desfinanciamiento y abandono».
LPO contó que, al cortar Lugones el diálogo con los prestadores, las cámaras de clínicas intentan reunirse con Diego Santilli o Toto Caputo para abordar la crisis de pagos que enfrentan las clínicas que atienden a los afiliados del Pami.
Sin embargo, el Colegio de Médicos centralizó las responsabilidades en el Ministerio de Salud y acusó a Lugones de buscar desviar a otras áreas del Gobierno «un problema sanitario que es estrictamente de su competencia «.
Así, extremaron las alertas por lo que definen como «un colapso inducido» de los centros de salud provinciales y municipales que tienen que absorber la demanda de los afiliados a Pami que no son atendidos en las clínicas donde tienen su cápita a raíz de la interrupción de convenios.
«Esta sobrecarga desborda guardias y salas de internación ya exigidas al límite, fragmentando la continuidad asistencial y poniendo en jaque a todo el sistema sanitario integrado», alertaron.
En el sector advierten que la crisis del Pami llegó a un punto límite y que los aranceles hoy ya ni siquiera cubren el costo de descartables, medicamentos e insumos esenciales que tienen que afrontar los prestadores.
Frente a eso, denunciaron que la exigencia de continuidad de servicios a pérdida que plantea Lugones «equivale a forzar el cese de la atención por goteo».






