
Qué imágenes de gestualidad de una reciente fotografía de las máximas autoridades de la ciudad. Merecería una reflexión más alllá de la coincidencia de la escarapela en el pecho en el Día de veteranos y caídos en Malvinas.
Mar del Plata escapa a los pilares de LLA a pesar de ser un gobierno que adhirió al buzo violeta a partir de la urgente alineación política que abrazó Montenegro cuando abandonó el amarillo. El del PRO le resultó incómodo para guarecerse bajo las mieles de Javier y Karina. Era cuando militaba el Ministerio de Justicia y había que enviar señales que no alterarán el Plan A del intendente de General Pueyrredon, en uso de licencia como senador provincial de la Quinta Sección Electoral, a la tomó como una comarca, muy poco serio.
Desde esa colina han sido devastadores los resultados y los trabajadores municipales cobrarán sus haberes el próximo jueves 9. El caprichoso calendario determinó que los feriados prolongaran la llegada del quinto día hábil. El intendente interino Agustín Neme nada pudo hacer para acceder a un adelantamiento, que aliviara las necesidades de bolsillo que se propagan de manera generalizada.
Existió un pedido del Sindicato de Trabajadores Municipales, para que los haberes de marzo pudieran hacerse efectivo obviando el cumplimiento del «quinto día hábil«: Los huevos de pascua debieron esperar, fue una ayuda forzada a la economía.
El manejo oscuro de TODOS los recursos públicos de esta administración, afecta primordialmente la disponibilidad de caja que no ha permitido dar una señal de buena voluntad con los trabajadores municipales. Esa masa de dinero es un crédito que debe partir desde el Banco de la Provincia de Buenos Aires, una caja básica de Axel Kicillof. Los números deben estar en bermellón no en rojo. Hoy las reglas económicas y financieras del país giran en torno al «No hay plata» que enarbola LLA.
No son saludables el clima social ni los índices de pobreza y las actividades que generan riqueza en la ciudad, la pesca, la industria naval como la textil dejaron de tener consistencia, ni el turismo luego de la temporada alta, más los feriados de Malvinas y Semana Santa, que jugaron de manera ideal como una prolongación del verano tampoco ayudaron a la hotelería y la gastronomía. Todas las señales de una bancarrota económica y política.
En este contexto de padecimientos, un gesto de adultez política debería trascender a la monolítica mayoría automatica política en el oficialismo. Parece un complot para no molestar tampoco a Adorni. Las adhesiones gestadas por negocios políticos ajenos suelen terminar en la inmolación propia. Parece que no la ven.





