Jorge Elias Gomez, Opinión

Montenegro y su ajedrez en simultáneas: hoy con Kicillof y obligado al enroque

El intendente municipal Guillermo Montenegro siente que le han dado vuelta el tablero. Ya terminó la campaña y los resultados lo dejaron incómodo políticamente. Incómodo siendo generosos. Su tránsito no será con decorados amarillos, sino que todo se volvió sepia, como el de las fotografía antiguas.

La primera estación del peregrino a la capital de la provincia, que puede transformarse en La Meca. Kicillof necesita el presupuesto y Montenegro evitar que se provoquen más focos de incendio en una ciudad complicada política, social, y económicamente. Con problemas laborales y con una temporada en marcha, que sólo tiene una certeza: será de mecha corta. Sólo un alivio que se evaporará tras algún sol tórrido.

No habrá proporción entre la cantidad de turistas y el nivel de consumo. La plata para el bolsillo de la gente hace falta para el pan y la leche. Este cuadro debe enfrentar el diputado nacional del PRO que ganó la intendencia de la ciudad con el uso del VAR, tal cual lo había adelantado en primicia exclusiva mdphoy.comen la semana previa a las elecciones del 27 de octubre. Fernanda Raverta reconoció el triunfo cuando se contó la última mesa de la última escuela, ya el domingo había pasado.

Será dilema tras dilema, para Montenegro. Un PRO,  ahora con mayor afinidad a Vidal. El intendente habló con Alberto, tendió puentes (a través de Raverta) con la gobernación, elogió a Sergio Berni, brindó a canilla abierta con Luis Barrionuevo y se tuteó con la familia Moyano. Tiene que mover en todos los tableros.

Fue generoso en la siembra política con su almácigo, hasta con excesos (para algunos gustos) de nutrientes en el gasto público. Nombramientos a destajo, lejos de la ortodoxia y mucho más cerca de las épocas de abundancia. Cómo sino hubiera ajustes por doquier.

Hoy lo espera un Kicillof recargado mal, quien ya tiene filtraciones que intenta obturar por sí mismo. Este reordenamiento de tribus peronistas, kirchneristas, massistas, macristas, vidalistas, radicales, lilitos, es para todos los políticos una cefalea aguda, más que un dolor de cabeza, justo en el momento cuando un twitter equivocado, puede provocar un tsunami. Inoportuno momento para mover una pieza equivocada, es la hora de Montenegro.

El intendente cerró la convivencia con Fernanda Raverta, ahora ministra provincial. Compañeros de banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Ambos con casi el 90 % de la representación política municipal en Mar del Plata, necesitan curarse en salud, deben hacer uso de la prevención para que una chispa (propia o extraña) se los lleven puestos. Es así de corta.

¿Por qué Montenegro se disgrega prolijamente de Jorge Macri, Néstor Grindett y Julio Garro, los alcaldes de Vicente López, Lanús y La Plata? Precisamente porque Mar del Plata no es Vicente López ni Lanús ni La Plata, con el mayor de los respetos. Justo en enero !!! Hay que dejar todo como está. No tocar nada, hacer la plancha ni hacer olas en la Bristol, es la consigna que tiene que ver (se presume) con una apertura que raya la desmesura.

Montenegro fue más allá, casi rozando la imprudencia política con los aliados, con un directo apoyo a acompañar a Axel. En otro momento se utilizaría el matiz de la diferenciación, por estas horas se trata de haber tomado nota de que el horno no está para bollos.

 Ya tuvimos el ajuste de Alberto, debe salir el provincial, para que “haiga” presupuesto y después ir al “poroteo” seguramente acordado con la gente de la ministro Raverta, esta vez por los números municipales, que aseguren los 363 días que faltan para que expire este año que está en descartables.

Jorge Elías Gómez

jgomez@mdphoy.com

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