
En Necochea, de acuerdo con Ecos Diarios, “fuerte movilización sindical”, con una nutrida participación de sindicatos y organizaciones gremiales. Referentes de la CGT, la CTA y sindicatos locales coincidieron en marcar el descontento de la clase trabajadora y advirtieron sobre un escenario de mayor precarización.
En tanto, la medida de fuerza tuvo en Cañuelas una repercusión acotada y sin alteraciones significativas en la vida cotidiana. Según El Ciudadano, la actividad comercial en el centro se desarrolló sin mayores sobresaltos: los negocios abrieron sus puertas y la circulación de vecinos fue incluso más visible en algunas franjas horarias, en parte por la ausencia de transporte ferroviario. En estaciones de servicio se registró mayor movimiento, con un incremento en la carga de combustible ante la necesidad de utilizar vehículos particulares.
En 9 de Julio, como en el interior, el acatamiento fue dispar y en algunos sectores se contó con la adhesión y en otros la actividad fue normal. Según da cuenta el diario El 9 de Julio, Banco Nación abrió sus puertas, y no así Banco Provincia. Por supuesto, no hubo servicio de transporte de larga distancia, ni de recolección de residuos.
El paro se hizo sentir en Bahía Blanca, con fuerte impacto en el transporte público, bancos y servicios municipales, mientras distintos gremios confirmaron un alto nivel de adhesión y organizaciones sociales realizaron una movilización en el centro de la ciudad, según La Brújula 24.
En Pergamino, escenario heterogéneo, con distintos niveles de adhesión según el sector. Mientras algunos servicios estuvieron prácticamente paralizados, otros funcionaron con normalidad, configurando una jornada marcada por contrastes, consignó el diario La Opinión.
Por último, durante la mañana se llevó a cabo una manifestación en Benito Juárez, según El Fénix. De la protesta participaron gremios docentes, trabajadores y representantes del Gobierno municipal, quienes expresan su desacuerdo con la nueva normativa.








