Montenegro y Abad manejaron la botonera y ahora sólo les queda rezar. Dicen que tienen la aprobación de la Casa Rosada.
La ciudad va rápidamente a convertirse en la más cara del país. La comodidad de la mayoría propia automática deliberativa produjo el deslizamiento hacia el descontrol. Hoy se estima que ingresan mensualmente U$S 600.000.- por la sobretasa al combustible que rige desde hace 2 años.
La incorporación de la alícuota del servicio del alumbrado público, a la boleta de EDEA por suministro de energía eléctrica a la cuenta de todos los frentistas marplatenses, será otro dolor de bolsillo para los contribuyentes.
A contramano del ideario económico de LLA, la generación de mayor desembolso en servicios a través de la implantación de nuevos mecanismos de recaudación,.Es la apelación lisa y llana de acumulación de déficits anuales que inició el senador provincial Guillermo Montenegro, desde sus primeros meses de gestión en 2020.
Luego de 6 años con auspiciosos resultados electorales que incluyeron los medios términos y también su reelección de mandato en 2023. Esta acumulación de triunfalismo desorbitó a una sociedad política integrada por LLA, PRO, UCR, CC y Encuentro Republicano Federal con terminales en Miguel Angel Pichetto y Lule Menem.
En esta horma se gestó una aplicación de discrecionalidad política, amparada por una cómoda cuando no abrumadora mayoría en el Concejo Deliberante. Mar del Plata se va a convertir en una caja de sorpresas a la hora de las rendiciones de cuentas de los tribunales respectivos.
Cuando el trasiego comience a vulnerarse asomarán más las complicaciones. La biblioteca de las sobretasas tiene varias lecturas y General Pueyrredon arrastra cuestiones indefinidas, cuyas consecuencias ya se han comenzado a sentir.
La lógica del clima de negocios y el control de las cajas, no es un hábito político sano cuando se trata de la administración de recursos públicos. Hay variantes como la sub ejecución presupuestaria que constituye un déficit operativo como ocurre con la recolección de residuos y el tratamiento de los mismos. La comitente ha permitido que funcionen con sólo el 30 % de personal registrado para ambos contratos. Decenas de millones de pesos mensuales que se certifican en las redeterminaciones de precios de ritmo inflacionario. Hay servicios que no se licitan desde hace 14 años.
Son deslices que se arbitran y permiten cuando existe un holgado manejo de los resortes del poder. Este es precisamente el caso de Mar del Plata, donde creció la desinversión urbana de manera inversamente proporcional a la recaudación por todo concepto.
Como corolario no habrá debate para la aprobación del presupuesto 2026, sino respuestas a preguntas por escrito que la oposición aceptó. Sólo habrá un blindaje mediático, que transitoriamente ocultará una conspiración, que afectará aún más la precaria calidad de vida de los habitantes de Mar del Plata, con un claro impacto en el costo de sus servicios turísticos.
Son las armas de la dichosa Ciudad del Si, que se volverá menos competitiva. Ya es temporada alta resultó entre 6 y 7 puntos según diversos especialistas.






