
¿Prepotencia política o falta de formación institucional? Concejales de La Libertad Avanza en distintos municipios bonaerenses comenzaron a exigir información oficial por fuera de los mecanismos formales de los Concejos Deliberantes, en una práctica que desconcierta a funcionarios y genera cortocircuitos con los ejecutivos locales.
Detrás de estos movimientos aparece la figura de Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires, diputado nacional y principal armador político de Karina Milei en suelo bonaerense.
Según coinciden fuentes municipales, la avanzada responde a una lógica de instalación territorial y presión política sobre los intendentes que se suma a las acciones contra las tasas municipales digitadas de forma vertical por la cúpula libertaria para dotar de un programa político a sus dirigentes locales.
En Tordillo, concejales libertarios presentaron notas directamente al Ejecutivo municipal solicitando información sobre distintos temas de gestión, sin canalizar esos pedidos a través del Concejo Deliberante. Una situación similar se registró en Castelli y, según fuentes consultadas, se estaría replicando en otros distritos de la región.
El movimiento no pasó desapercibido. Desde los municipios advierten que se trata de una práctica que desconoce el funcionamiento básico del sistema institucional y que puede derivar en conflictos políticos y administrativos.
El planteo de los municipios: “no pueden actuar de forma individual”
Desde el Ejecutivo de Tordillo fueron tajantes. En respuesta a los pedidos, señalaron que los concejales no tienen facultades para requerir información de manera individual, sino que deben hacerlo a través del cuerpo deliberativo. Los concejales son parte de un órgano colegiado.
«No pueden actuar como si fueran funcionarios ejecutivos ni hacer pedido por su cuenta», explicaron fuentes municipales. En ese sentido, remarcaron que la Ley Orgánica de las Municipalidades establece claramente que los pedidos de informes deben surgir del Concejo Deliberante como cuerpo, mediante una votación formal.
Según esa interpretación, el procedimiento correcto implica presentar un proyecto, debatirlo en el recinto y, una vez aprobado, remitirlo al Ejecutivo. “Las reglas existen para ordenar el funcionamiento institucional. Si cada uno actúa por su cuenta, se rompe ese equilibrio”, agregaron.
Entre la estrategia política y el desconocimiento
En los municipios no descartan que detrás de estos movimientos haya una estrategia política más amplia. Hay una lógica de presión y de exposición pública, más que un interés real en canalizar institucionalmente los pedidos», deslizaron.
Al mismo tiempo, también aparece otra lectura más crítica: la falta de experiencia de los nuevos espacios políticos en la gestión institucional. “Es preocupante que representantes electos no manejen herramientas básicas del funcionamiento del Estado”, señalaron desde el oficialismo local.
En ese marco, remarcan que el rol del concejal no es individual sino colectivo, y que el control al Ejecutivo debe ejercerse dentro de los marcos legales previstos.
Un conflicto que empieza a escalar en el interior
El caso de Tordillo no sería aislado. En Castelli se registró una situación similar y, según pudo saber este medio, hay otros distritos donde concejales libertarios avanzaron con pedidos directos al Ejecutivo.
La reiteración de estas prácticas empieza a generar un clima de tensión entre intendentes y representantes de La Libertad Avanza en el interior bonaerense, en momentos donde el espacio busca consolidar su estructura territorial.
Por ahora, los municipios responden marcando los límites institucionales. Pero el trasfondo es político: la disputa por el control, la visibilidad y el posicionamiento en una provincia clave de cara a los próximos desafíos electorales.





