
En el complejo escenario económico que atraviesan la Provincia de Buenos Aires y los 135 los municipios bonaerenses, una de las voces más experimentadas del radicalismo alzó una advertencia estructural. Miguel Lunghi, quien gestiona Tandil -uno de los distritos más prósperos- con un presupuesto de 53.500 millones de pesos y sostiene una red de cinco hospitales municipales.
El alcalde radical describió una realidad marcada por la caída de recursos y una desconexión política que, a su juicio, perjudica a millones de ciudadanos. “La vamos llevando con mucha dificultad”, admitió el jefe comunal, señalando que tanto la coparticipación como la recaudación de tasas locales han sufrido un retroceso alarmante.
Una provincia con números que no cierran
Para el jefe comunal tandilense, el problema de fondo excede a la gestión de turno y radica en una injusticia distributiva histórica. “La provincia de Buenos Aires en este momento con toda honestidad es inviable”, sentenció Lunghi, fundamentando su postura en el desfasaje entre lo que el territorio produce y lo que recibe. Según detalló, la provincia aporta casi el 36% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, pero apenas recibe entre un 21 y 22% de coparticipación federal.
Esta asfixia financiera impacta directamente en la autonomía de los distritos. Lunghi lamentó que, a pesar de tener 160.000 habitantes, Tandil esté “atado de pies y manos” por normativas que limitan la capacidad de gestión inmediata. “Hay que buscar, sentándonos todos, una política que sea federal y que le dé a las provincias la posibilidad de crecer y en este caso las provincias no reciben lo que necesitan; entonces los municipios reciben menos”, explicó, señalando que la falta de autonomía municipal obliga a procesos burocráticos que “atrasan” las soluciones para los vecinos.
La ruptura del diálogo entre Milei y Kicillof
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia de Lunghi sobre la falta de comunicación entre el presidente Javier Milei y el gobernador Axel Kicillof. Para el intendente radical, esta parálisis institucional es insostenible: “Usted no puede tener una nación donde prácticamente el 40% de los habitantes del país está en la provincia de Buenos Aires y no charla el gobernador con el presidente de la nación; es inviable”.
El mandatario local calificó esta ausencia de puentes como “una cosa no democrática”, advirtiendo que al no dialogar entre ellos, están ignorando las necesidades de casi la mitad de la población argentina. “No podrán discutir, son de colores distintos, ideología distinta, pero no hay enemigos; si no nos salimos, hay adversarios que tienen que opinar de distintas maneras”, reflexionó, pidiendo que los equipos técnicos se reúnan porque, al final del día, “el país es uno solo”.
Identidad radical y el rol de las municipalidades
Desde su pertenencia “orgánica” a la UCR, Lunghi también dejó definiciones hacia adentro de su partido, rechazando la política de frentes que desdibuja identidades. “Yo estoy con la lista tres a full y no me importa perder”, disparó, recordando la máxima de Alfonsín sobre no irse a la derecha aunque la sociedad lo haga. Asimismo, cuestionó el estilo de comunicación presidencial, citando a Arturo Illia: “cuando un presidente habla todos los días, el país anda mal… acá lo que hay que hacer es trabajar, manejar la ley y hablar cuando las cosas sean necesarias”.
Finalmente, Lunghi puso de relieve que las municipalidades son el “resorte de todo” frente a la crisis. Detalló que en Tandil se destinan alrededor de 500 millones de pesos mensuales para asistir a los sectores más vulnerables en alimentación, medicamentos y alquileres. “Gobernar es fácil, lo que hay que tener es honradez y cumplir las leyes”, concluyó, reafirmando que, pese a las dificultades, Tandil se mantiene como una ciudad activa y con obra pública financiada por sus propias tasas.




