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Luca Langoni: la joya de Boca qué comía en el ´86, veranea en una pelopincho y le debe su nombre a Prodan

El fútbol argentino deja colecciones de imágenes año a año: goles, atajadas, gestos, festejos y tanto más. La mayoría sugen de adentro de los estadios, pero algunas están afuera, en la vida real, y una de estas es aquella en la que se vio a Luca Langoni, uno de los juveniles de Boca integrante del plantel profesional y con mejor proyección llegar a un entrenamiento en remise. La imagen generó sorpresa en quienes lo vieron llegar; ¿un jugador de Boca en remise? Para él, sin embargo, no era más que su cotidianeidad: “Esto es normal para mí”, dijo cuando le preguntaron. Y es que así es Luca Langoni: centrado, amante de su familia, de su barrio, amigo de sus amigos, humilde…

Luca, como Prodan

“Se llama Luca por Prodan”, confirmó Jaqueline García, su mamá, cuando le pregutaron si el nombre de su hijo era con o sin s. “Era el cantante favorito de su papá”, agregó.

La familia de Luca Langoni

Luca es uno de los cuatro hijos de Jaqueline García y Rodrigo Langoni, sus padres. Sus hermanos son Rodrigo, Franco y Julieta, cuyo nombre lleva tatuado en el pecho. Luca nació en el barrio de Laferrere, La Matanza, el 9 de febrero de 2002 y no el 2 de septiembre, como surgió de un error inicial que muchos replicaron: “Él nació el 2 de febrero pero lo pusieron al revés, 2 de septiembre”, aclaró su mamá.

El jugador de Boca tiene una particular devoción por sus hermanos, de quien además es amigo y entre ellos se destaca la unión de un lazo que cuidan mucho, tanto como lo que se quieren. Tiene además tíos, primos y abuelos con los que religiosamente se frecuentan porque el sentido de la vida está ahí, en las relaciones con las personas que quiere y que lo quieren. Tan unidos están los Langoni que aunque Rodrigo y Jaqueline están separados hace nueve años, mantienen una relación excelente y se ayudan mutuamente para organizar sus trabajos con la vida y crianza de sus hijos.

El club de barrio, un ojeador y “quedaste en Boca”

Luca Langoni empezó a jugar al futbol a los cuatro años en el club de barrio Central Norte. Tiempo después fue visto por un ojeador que le propuso a su familia hacer una prueba de hermanos. Es que tanto Luca como Rodrigo jugaban en ese lugar y se destacaban y los dos quedaron en Boca. Rodrigo estuvo unos años y dejó en medio de una época complicada en la que la exigencia de los sacrificios delataron que no estaba preparado para hacerse cargo de lo que implicaba la construcción de la carrera de futbolista. Luca sí lo logró y permanece en el “Xeneize” desde su ingreso en las infantiles en 2009, cuando con siete años defendió por primera vez la camiseta azul y oro en un partido frente a All Boys.

El debut y los goles que lo llevaron a la tapa del diario: “¡Entra Luca, entra Luca!”

Luca Langoni firmó su primer contrato como profesional en Boca el 28 de enero de 2022. Cinco meses después, el 22 de junio, hizo su debut como profesional. Ingresó a los 41 minutos del segundo tiempo del partido que el “Xeneize” jugó ante Barracas Central en la Fecha 4 de la Liga Profesional y sumó sus primeros minutos en la máxima categoría.

Pero fue siete meses después de aquella añorada firma cuando vivió la primera gran noche que lo tuvo como protagonista, nada menos que en la Bombonera. Ese día el “Xeneize” perdía 1 a 0 ante Atlético Tucumán y resignaba una chance valiosa de pelear por el título de la Liga, hasta que Luca ingresó desde el banco de suplentes a los 24 minutos y a los 32 marcó el primero de su doblete de esa noche que le dio un triunfo bisagra al equip de Hugo “Negro” Ibarra.

La particularidad de esa noche fue que tanto Rodrigo como Jaqueline estaban en la cancha y no le sacaron los ojos de encima incluso cuando esperaba en el banco, por lo que cuando vieron que lo llamaron para acelerar los trabajos de calentamiento, su mamá exclamó: “¡Entra Luca, entra Luca!”.

“Todo el esfuerzo que venimos haciendo dio sus frutos y hoy es una alegría inmensa para mí y para mi familia. En el segundo gol explotó la Bombonera, no lo podía creer, me saqué mi remera y festejé con mi familia que estaba ahí. Dejaron muchas cosas de lado para llevarme al entrenamiento, darme de comer, comprarme botines. La camiseta de este partido quedó para ellos, va a un cuadrito”, declaró Luca tras ese partido inolvidable.

Los almuerzos de Luca Langoni en el 86

Cuando Luca rescata que su familia lo llevaba a los entrenamientos, habla de las horas y horas que pasó arriba del colectivo de la Línea 86 que su mamá tomaba cada día con sus cuatro hijos para que el delantero pudiese construir su carrera. Jaqueline sacaba a Luca del colegio y le daba de comer en ese transporte que une González Catán en el partido de La Matanza con el barrio porteño de La Boca porque de otra manera no podían llegar a la práctica a la hora indicada. Se subían a las 12 del mediodía y recién volvían a su casa a las ocho de la noche.

Hoy, Luca sigue eligiendo la comida casera de su mamá: “A Luca le gustan los fideos con tuco, es su comida favorita, y de postre elige arroz con leche. Mis hijos se criaron con las comidas de antes, no con las de ahora. En casa no existen ni el sushi ni la pizza con jamón crudo y rúcula”, sentenció Jaqueline.

Dejar el nido

Luca Langoni vivió toda su vida en la casa familiar de Laferrere. Su rápido ascenso en Boca hizo que necesitara encontar un lugar de residencia más cercano al lugar de sus actividades diarias, por lo que se fue a vivir solo, toda una prueba para él y su familia. “Luca es muy mamero. Siempre busca mi refugio y a mí me llena de amor que él siempre venga a buscar calma en mí”, dice su mamá quien, sin embargo, deja una frase para pensar: “Pero él ahora tiene una vida nueva y es de él, que tiene que hacer su historia solito y yo, aunque me cueste, soy feliz sabiendo que él disfruta”.

El esfuerzo de todos, la pelopincho y el triunfo de Luca

Tras su dos goles a Atlético Tucumán, Luca Langoni declaró a la cuenta @bocapredio: “No es fácil llegar, pero todo es posible. Es un sueño y lo estoy viviendo, nunca bajé los brazos, siempre me esforcé para llegar acá. Y si puedo decirle algo a los chicos que lo intentan es que nunca frenen, que le den para adelante que todo llega”.

Luca mantiene sus raíces. El remis, la pelopincho de los veranos en Laferrere, el auto propio que por ahora prefiere no tener porque sabe que no triunfa el que llega sino el que se mantiene y para mantenerse su familia le dejó el mayor legado. Una educación basada en la humildad. Ha estado lloviendo mucho tiempo en un flujo constante, canta Luca Prodan en White Trashpero una familia que conozco ha construido un arca. Esa parece ser la familia Langoni .

Gol a Godoy Cruz y lesión

Luca Langoni convirtió este viernes un importante gol ante Godoy Cruz. Fue a los 40 minutos del primer tiempo, cuando agarró la pelota fuera del área y no dudó un segundo: sacó un derechazo muy violento, que se desvió en un defensor y se metió dentro del arco del “Tomba”. Fue el 1-0 en Mendoza que valió una gran victoria.

A los 10 minutos del complemento fue reemplazado por una molestia física que preocupa a todo Boca. Es que sus números son increíbles: cuatro tantos en cinco titularidades. Habrá que ver si llega en condiciones al duelo del próximo miércoles ante Quilmes por la Copa Argentina.

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