Política

Los antecedentes “internos” del enroque entre María Eugenia Vidal y Diego Santilli

 

blank

El enroque entre María Eugenia Vidal y Diego Santilli para favorecer la política electoral de Juntos escandalizó a una parte de la política. Los efectos reales de la jugada se verificarán en las elecciones de septiembre y noviembre, pero los antecedentes están al alcance de la mano.

En la Legislatura, Juntos por el Cambio tiene al menos dos diputados de la séptima sección que orbitan muy lejos de Olavarría, Azul o cualquier otro municipio del centro del mapa provincial. Son Juan Carrara -oriundo de Pilar- y Daniel Lipovetzky -platense que aspira a gobernar la ciudad de las Diagonales. Antes que ellos, Eduardo “Changui” Barragán ocupó una plaza por la séptima a pesar de no ser oriundo de la sección.

Lipovetzky habló del tema en las últimas horas. Entrevistado en Lado P, el ciclo político audiovisual de INFOCIELO. “Soy platense, independientemente de la sección todos representamos a la Provincia”, se defendió.

Estos enroques y desarraigos no son patrimonio exclusivo de Juntos por el Cambio. En el Frente de Todos sobran ejemplos, especialmente en La Cámpora. Juan Manuel Pignocco, fue senador por la sexta, entre 2015 y 2019, sin haber pisado el territorio jamás. Miguel Funes, lomense y camporista, fue electo por la Cuarta en ese mismo período. Con menos suerte, el sciolista Alberto De Fazio -hoy jefe de gabinete de Mayra Mendoza en Quilmes, distrito en el que nació y donde hace politica- fue candidato por la séptima, pero no resultó electo.

Subrepresentación

Una posible explicación para este fenómeno tiene que ver con la subrepresentación del Conurbano bonaerense en relación al interior provincial, dentro de la Legislatura. La primera y la tercera sección tienen el 35 por ciento de las bancas, a pesar de que representan a dos terceras partes de los ciudadanos de la Provincia.

Esto redunda en que la Primera sección -norte del Conurbano- tenga un diputado cada 308 mil votantes, mientras la séptima logre un ratio de 1 cada 90 mil, o que la Tercera coloque un senador cada 520 mil votos y la octava -que sólo incluye a La Plata- logre uno cada 188 mil.

Los desajustes no sólo se dan entre el interior y el Conurbano, sino entre las propias secciones del interior. Un ejemplo claro es lo que ocurre entre la cuarta -noroeste bonaerense, con 520 mil electores- y la quinta -el este, con la zona atlántica incluida- con 1.2 millones de electores.

Es que la cuarta está representada por 14 diputados provinciales (uno cada 37 mil habitantes) y 7 senadores provinciales (uno cada 74 mil electores) mientras que la quinta -que la duplica en población- tiene 11 diputados provinciales (uno cada 111 mil electores) y 5 senadores (uno cada 246 mil).

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*