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Las peores señales: Caen la industria pesquera y naval de Mar del Plata a índices desconocidos

 

 

La Cámara de la Industria Naval de Mar del Plata dió a conocer los resultados de un nuevo relevamiento sectorial que refleja un escenario de marcada preocupación. La entidad volvió a realizar un sondeo sobre actividad, empleo y perspectivas entre sus asociados.

El relevamiento anterior, realizado en septiembre de 2025, ya anticipaba un escenario complejo, y los datos recogidos en marzo de 2026 confirman y profundizan esa tendencia.

El único dato positivo surge en materia de actividad: el 39% de las empresas encuestadas registró en 2025 un mayor nivel de ventas en comparación con 2024, superando ampliamente
las expectativas previas, que indicaban que solo un 6% podría mejorar su desempeño.

Sin embargo, el resto de los indicadores presentan señales negativas. En particular, la totalidad de las empresas consultadas manifestó que las cobranzas y la mora empeoraron en los últimos meses, evidenciando tensiones en la cadena de pagos.

En relación con el empleo —variable especialmente sensible en un contexto en el que Mar del Plata volvió a registrar uno de los índices de desocupación más altos del país (9,5%)—, ninguna de las empresas encuestadas incrementó su dotación de personal respecto de septiembre de 2025, mientras que el 44% indicó haber reducido su nómina.

Dentro de ese grupo, el 63% de las empresas que redujeron personal lo hizo en menos de un 10%, mientras que el 37% restante registró reducciones de entre el 10% y el 30%.

RESULTADOS DEL RELEVAMIENTO (www.camaranaval.com.ar)

La Cámara de la Industria Naval no solo nuclea astilleros dedicados a la construcción y reparación de buques pesqueros, sino también a numerosos talleres navales que proveen equipamiento y servicios tanto a los astilleros como a la flota pesquera. En este sentido, el escenario actual refleja de manera directa la situación que atraviesa la industria pesquera local,
especialmente el segmento fresquero y costero, que concentra la mayor parte de la actividad en la ciudad.

En este contexto, se observa una paralización del proceso de renovación de la flota local, que venía desarrollándose con fuerte dinamismo hasta 2024.
Asimismo, se registra una disminución en los trabajos de reparación, junto con un incremento en los niveles de mora e incobrabilidad.

Se trata de un escenario complejo, tanto desde el punto de vista económico como en relación con la sostenibilidad y la seguridad operativa futura de la
flota.

 

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