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Las empresas de colectivos defienden los subsidios millonarios que reciben

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Por la pandemia el transporte público fue otro de los sectores más perjudicados. Actualmente sólo viajan el 55% de las personas que lo hacía habitualmente antes de marzo del 2020, cuando se produjo el primer caso de coronavirus en la Argentina. Aunque el porcentaje de pasajeros disminuyó, en junio cada uno de los más de 18 mil colectivos que circulan por el AMBA recibió por mes un subsidio de $ 737 mil, según datos oficiales.

En los primeros cinco meses del año, el total de este beneficio sumó $67.000 millones. Si se agregan los colectivos del interior y los de larga distancia, este número ascienda a $75.000 millones.

Esta asistencia aumentó casi 50% durante la pandemia, ya que las empresas indicaban que no podían solventar los gastos por la falta de pasajeros durante la cuarentena estricta.

Desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), indicaron a la agencia NA que el AMBA “concentra a 1 de cada 3 argentinos, más de la mitad del PBI Nacional y posee la cuarta flota de buses urbanos más grande del planeta, con 18.500 unidades. Esa cifra que informan surge de un cálculo detallado que involucra precios de insumos, consumos específicos, pasajeros transportados y kilómetros recorridos”.

A pesar de semejante cifra, el sector empresarial advierte que las cifras muestran un atraso de varios meses, o un año, y que, aunque el número parezca elevado, en realidad es “insuficiente” porque la inflación “se comió todo lo ganado y las tarifas están congeladas hace años”.

También hay problemas con la provisión de neumáticos, que generaría una posible reducción de kilómetros en los colectivos.

Si se compara la ejecución presupuestaria del Ministerio de Salud con el subsidio del transporte en AMBA, la diferencia es de apenas $6 millones.

“Estas magnitudes requieren una mirada más profunda que el mero enunciado de una cifra invertida en subsidios, cuando hace más de dos años que no se actualizan tarifas, en paralelo con un marcado deterioro económico y social de la población, como se observa en estos tiempos”, enfatizaron desde la AAETA.

Dijeron que esta ayuda, como muchas otras, “no se fue adaptando a los cambios de los últimos meses. Aunque la circulación de pasajeros no es la habitual a la de antes de marzo de 2020, las empresas de transporte siguen obteniendo dicho subsidio”.

“El transporte público moviliza a millones de personas diariamente y, como cualquier servicio público, requiere inversiones constantes para brindar seguridad y calidad a los usuarios. Más de la mitad del costo es mano de obra. Otro tercio de la estructura de costo son insumos dolarizados. Las tarifas hace años que no se tocan y las actualizaciones de compensaciones se hacen dos veces por año, siempre corriendo la inflación desde atrás”, advirtieron desde la asociación.

 Micaela Cendra

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