La falta o escasez de pronuncimientos en instante épicos, en este caso políticos, habla de conducta, de valores y principios. Ayer el mundo vivió una de esas instancias. Cuando no aparecen en momentos cúlmines, las sospechas ya no son tales, la incertidumbre no es una sensación sino una certeza. La UCR marplatense y sus legisladores de General Pueyrredon, han incurrido lo que en política es una falta grave. El ni es una indefinición, que no acompaña los que ocurre en el RESTO DEL MUNDO, hay expresiones favorables y desfavorables, de aprobación o rechazo. Qué dicen los Milei por ejemplo: reina el mute.
Es que falta identificación, es hora de sacar las credenciales. De dejar marcadas las huellas digitales. Aparecen más prófugos que Bolsonaro y la señales son espeluznantes para que desde el radicalismo de General Pueyrredon, huelguen en las consideraciones que son propias de estos momentos políticos. Hacer todo, lo demás son especulaciones, en nombre de alianzas concebidas lejos de las urnas, y armando herramientas de conducción. propios de la burocracia política, haciendo las veces de empleados. Es una forma de desjerarquizar la democracia.
A tales efectos, fue consultado por mdphoy.com el dirigente de la UCR Walter Jurado quien sumó reflexiones, que apuntan a distintos vértices de un suceso que conmueve al mundo entero:
“Es bueno preguntarnos que nos dejó el triunfo de Lula en Brasil, podría apelar a la frase de Darín en el Eternauta, lo viejo funciona, también a su ejemplo de lucha y a no darse por vencido jamás, pero fundamentalmente pensar que si al pueblo se le explica claramente lo qué se es y hacia dónde se quiere ir, éste responde positivamente, que además si pregonamos con el ejemplo nos hacemos creíbles”.
“Ahora bien, como Radical me pregunto, dónde está mi partido ante este épico triunfo electoral de las ideas que siempre nos representaron e identificaron. La Unión Cívica Radical no fue capaz de manifestarse como institución ni a través de sus dirigentes que en su tibieza especulativa no han sido capaces de celebrar este triunfo que nos representa desde lo ideológico”.
“Me pregunto que hubiera hecho Don Arturo Illía o Don Raúl Alfonsín, ante este gran logro para las democracias latinoamericanas, seguro se habrían sumado a los festejos. A contra espejo de esto, sólo silencio de radio de nuestros dirigentes partidarios y legisladores, a los que le deben la banca a este legendario partido”.
“Aquí nobleza obliga quiero hacer la excepción de los diputados Martín Lousteau y Pablo Juliano, que claramente se manifestaron en favor de este resultado y este último se hizo presente en los comicios como veedor en Brasil”.
“Como en la vida misma, los gestos nos definen de qué lado estamos, y esta dirigencia partidaria que hoy no conduce el partido sino que nos pone en un lugar inexistente de nuestra sociedad para ya casi ni ser reconocidos”.






