
Cuando tomó estado público la investigación periodística de los llamados “Panamá Papers”, en 2016, surgió el nombre de un fondo de inversión llamado Hope Funds, a través de la firma de marketing deportivo Pro Enter.
Hope Funds era un importante accionista de Pro Enter, una empresa dedicada al marketing deportivo fundada por ex integrantes de Torneos y Competencias, y a su vez, una de las firmas que integran Minella Stadium SA, la flamante y cuestionada concesionaria del estadio José María Minella, más conocido como el Mundialista, de la ciudad de Mar del Plata, adjudicada el año pasado por el gobierno local de Guillermo Montenegro, ex funciionario de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires y hoy en uso de licencia por obtener una banca en el Senado bonaerense en las elecciones de septiembre de 2025.
A partir de 2011, y hasta el año 2015, Pro Enter manejó el merchandising del club Boca Juniors bajo la presidencia de Daniel Angelici, primero a través de una empresa con ese nombre y después con otra llamada Ilmen. Ilmen tenía el mismo domicilio y los mismos directores que Pro Enter, pero distinta razón social.
Mientras esta última declara estar dedicada al mercadeo y la promoción de eventos y espectáculos, y en la actualidad sigue operando, la razón social de Ilmen, según el boletín oficial de la ciudad, era la “comercialización de materiales de construcción”.
Ese mismo año 2011, Hope Funds se convirtió en accionista de Pro Enter, participación que se extendió a Ilmen cuando ésta asumió los negocios con Boca, informaba el diario “Página 12”.
El accionista principal y CEO del Grupo Hope Funds era Enrique Blaksley, apodado el “Madoff argentino”, acusado y condenado por la justicia como jefe de una organización que orquestó estafas y lavado de dinero a gran escala.
Según la sentencia firme de fines de 2024, cuando la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la pena de 8 años de prisión para Blaksley, la empresa Hope Funds funcionó como un esquema Ponzi, es decir, un sistema piramidal fraudulento que era sostenido con el ingreso permanente de nuevos inversores, al estilo de lo que ocurrió con Bernard Madoff en Estados Unidos.
Más de 300 personas resultaron perjudicadas, quienes contaron en la justicia cómo entregaron sus ahorros confiando en promesas de rentabilidad imposibles de cumplir. Detrás de la fachada de inversiones seguras, los fondos circulaban por un entramado de más de 60 sociedades, muchas con lazos internacionales.
La investigación destacó la importancia de la imagen y el marketing para seducir a las víctimas. Documentos y testimonios explicaron cómo Blaksley y sus allegados desplegaron campañas de prensa, auspiciaron eventos fastuosos y vincularon la marca con figuras del deporte y la farándula, informaba el portal INFOBAE.
Por su parte, el 25 de junio del año pasado, se conoció el monto de la oferta ganadora para la explotación del abandonado Estadio Mundialista de fútbol de Mar del Plata, Minella Stadium SA, que había sido adjudicada en abril. Se trató del único oferente para recuperar el estadio marplatense construido para el Mundial 78. ¿Los capitales? Brasileros.
La sociedad se encuentra conformada por el Grupo Revee, perteneciente al ahora ex poderoso fondo de inversión de Brasil, Reag Investimentos, y “con negocios en el ámbito de la infraestructura deportiva y el entretenimiento,”, y por la aludida compañía local Pro Enter.
En abril de 2025, el CEO de Revee, Luis Davantel, estuvo reunido con el Jefe de Gobierno porteño Jorge Macri. Allí, el primo del ex presidente manifestó que Revee “es una empresa dedicada al desarrollo y revitalización de espacios, con un fuerte foco en conectar personas y dinamizar el crecimiento económico y cultural”.
Justamente, ese mismo mes, se hizo con la adjudicación del Estadio marplatense, por un plazo de 30 años prorrogables a 10 más.
Según la información publicada por la propia empresa en su página web, el grupo Revee fue constituido el 24 de mayo de 2023 como una sociedad anónima de capital cerrado, conforme a las leyes brasileñas, y tiene sede en la ciudad de San Pablo.
Y el balance de 2024 tuvo un llamado de atención del auditor externo sobre su continuidad operacional, informaron diarios locales.
La compañía, de acuerdo a información oficial, cerró el ejercicio financiero 2024 con una pérdida de aproximadamente 23.000 dólares debido a que aún se encuentra en fase “preoperacional” e incurrió en gastos generales y administrativos para el inicio de sus actividades.
Como resultado de su fase “preoperacional”, incurrió en gastos operacionales sin generación de ingresos, lo que se refleja en los estados financieros con la presentación de pérdidas netas acumuladas.
El informe mencionó “la existencia de una incertidumbre relevante que puede generar dudas significativas sobre su capacidad de continuar como empresa en marcha”.
El accionista mayoritario, REAG Investimentos SA, a través de su entonces Director General, Joao Carlos Mansur, ratificó y corroboró el plan de negocios de la compañía y se comprometió a «aportar los recursos necesarios para garantizar la continuidad operacional en el futuro previsible».
Mansur, quien anteriormente había trabajado en WTorre, un gigante brasilero dedicado al mercado inmobiliario y a la gestión deportiva, se asoció con el mencionado Luis Davantel, quien también fue Director Financiero de WTorre. Davantel fue quien estuvo reunido con Jorge Macri en abril de 2025.
WTorre, por caso, fue la encargada de la remodelación del famoso Estadio Morumbí, de San Pablo.
REAG, la cabeza del Grupo Revee, está vinculada en Brasil a la operación “Carbono Oculto” (lanzada en agosto de 2025 contra el lavado de dinero y evasión fiscal) y al caso del Banco Master, informó en las últimas horas el diario “La Capital”.
Fundada por el propio Mansur en 2012, REAG tuvo en pocos años un crecimiento impresionante. Pero había algo raro.
“Cada vez que se investigaba a la empresa, se descubrían numerosos fondos con estructuras difíciles de rastrear”, afirmó un inversor entrevistado por el portal NeoFeed en agosto de 2025.
Desde 2020 hasta mediados de 2025, la empresa pasó de manejar fondos por 25 mil millones de reales a 340 mil millones de la misma moneda.
Y el escándalo no tardó en estallar. De hecho, el episodio está catalogado en el país vecino como “el mayor fraude bancario en la historia de Brasil”.
¿Qué pasó?
El propietario del Banco Master, Daniel Vorcaro, fue arrestado en noviembre del año pasado mientras intentaba huir del país.
El modelo de negocio de su banco consistía, de acuerdo a la investigación, en la venta agresiva de certificados de depósito (CDB) con tasas de interés infladas, ocultas mediante un esquema piramidal financiero. Detrás de la fachada se escondían, sin embargo, carteras de crédito tóxicas, manipulaciones contables y una total falta de liquidez, publicó “Infobae”.
Las estimaciones hablan de pérdidas de hasta 30.000 millones de reales (5.671 millones de dólares), con el Fondo de Garantía de Créditos (FGC), un fondo financiado por los bancos para proteger a sus clientes, obligado ahora a desembolsar entre 7.500 y 10.000 millones de reales (entre 1.418 y 1.890 millones de dólares) para reembolsar a los depositantes, recursos públicos sustraídos a la sanidad, la educación y las infraestructuras.
Entre las víctimas figuran también fondos de pensiones públicas, informó el diario «El País». Habría 1,6 millones de afectados.
Vorcaro, un empresario de 42 años, «inició su meteórica carrera haciendo negocios en una iglesia evangélica de Belo Horizonte y enseguida tejió una densa red de contactos en la élite económica y política de Brasil«, contó el diario español.
En 2020 compró un banco casi en bancarrota y lo rebautizó como Banco Master. Empezaba entonces una trayectoria meteórica: «la entidad creció exponencialmente, pero a base de una estrategia muy arriesgada, vendiendo depósitos a plazo fijo con intereses muy superiores a los ofrecidos por la competencia, ligados a operaciones con riesgo elevado, y sin comprobar que tendría liquidez para pagar a los inversores«, publica «El País».
Para simular solidez, afirma la investigación, «realizó operaciones con activos inexistentes, y después vendió esos créditos falsos al BRB, un banco público de Brasilia controlado por el Gobierno del Distrito Federal».
Y prosigue: «La entidad desembolsó más de 12.000 millones de reales sin la documentación adecuada, para socorrer las cuentas del Master de forma artificial. Esa maniobra se produjo mientras el BRB intentaba comprar el Banco Master, como una forma de intentar convencer a los reguladores de que la compra era segura».
El Banco Central de Brasil, no obstante, detectó que había demasiadas preguntas sin responder y en septiembre de 2025 vetó la compra, y al poco tiempo, determinó la liquidación de la entidad.
Una de las gestoras de fondos de inversión con las que trabajaba el Banco Master era REAG, investigada por lavar dinero para el Primeiro Comando da Capital (PCC), la facción de narcotraficantes más poderosa de Brasil.
Reag, se recuerda, es la cabeza de “Revee”. De acuerdo a NeoFeed, “Revee es el resultado de una reorganización corporativa de Reag, con la escisión parcial de sus activos y su transferencia a Revee”.
Según las investigaciones, se señala a REAG por “utilizar sus fondos para inflar el patrimonio del Banco Master a través de operaciones simuladas, gestionando una red que movía alrededor de 40 mil millones de reales”.
En noviembre del año pasado, ya con el escándalo hecho público en Brasil, su Director, y a la vez presidente del Consejo de Administración de Revee, el mencionado Joao Carlos Mansur, renunció a sus cargos.
En la investigación, se habría detectado un aumento injustificado de 73 veces en su patrimonio, entre 2019 y 2023.
En horas recientes, el diario Folha de São Paulo reveló que la Policía Federal determinó que Vorcaro, el dueño del Banco, «habría transferido recursos de la entidad a través de una compleja ingeniería financiera a familiares tanto suyos como de Mansur».
La salida de Mansur se produjo un día antes que el Banco Central brasilero decretara la liquidación extrajudicial de CBSF Distribuidora de Títulos e Valores Mobiliarios, nueva denominación de REAG Investimentos.
La salida del directivo obligó a la empresa a iniciar procesos para recomponer su cúpula y evitar el colapso de sus acciones (RVEE3), que llegaron a desplomarse tras conocerse los vínculos de sus líderes con las investigaciones.
En abril de 2025, Revee pasó a cotizar en la Bolsa de Valores B3, donde cotizan las acciones con el más alto nivel de gobierno corporativo. De este modo, según pudo averiguar este medio, Reeve se convirtió en la tercera filial de REAG en la Bolsa.
El problema es que en la liquidación, se decretó el congelamiento de “los activos de los ex administradores y controladores de la institución”.
En abril de 2024, REAG anunciaba la adquisición de Quasar Asset, una gestora de fondos brasileña, fundada en 2016 y especializada en crédito privado, gestionando aproximadamente 1.000 millones de reales.
A su vez, REAG declaraba gestionar aproximadamente 161.900 millones de reales. Pero en verdad, gestionaba mucho más, de acuerdo al portal “NeoFeed”: 340.000 millones de reales.
Ahora, al ya de por sí cuestionado contrato de concesión de Minella Stadium, se le suma este capítulo, con un contrato que el Ejecutivo local no muestra (Ver https://loqvi.com.ar/afagate-en-mar-del-plata-continuan-los-cuestionamientos-a-la-concesion-del-mundialista/)
En un contrato muy similar celebrado en 2023 entre Reeve y el Municipio de Araraquara en el Estado de San Pablo, por la explotación también de un estadio (Fonte Luminosa), hay una claúsula que establece que ningún representante de la concesionaria, incluidos directores y asesores, puede ser objeto de investigación por denuncias de cohecho o corrupción, ni ser sospechoso de lavado de dinero.
Consultado por este medio, un empresario argentino radicado en San Pablo hace 20 años dijo que “es un escándalo que nadie sabe dónde va a terminar. Hay involucrados jueces, políticos, dirigentes de todo tipo”.
En Mar del Plata, en tanto, nadie sabe ni contesta. Tal vez lo que ocurre en Brasil no tenga nada que ver con la concesión del Minella, pero al menos sería necesario alguna explicación oficial.
Pablo Portaluppi





