Política

La sombra de Toviggino: Matías Ferreyra, el expolicía y custodio millonario, apareció en Tribunales

La presencia de un hombre de traje oscuro y corbata, ubicado a pocos pasos del tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, durante su reciente indagatoria judicial en los tribunales de Comodoro Py, volvió a poner bajo la lupa a una figura que desde hace tiempo gana poder dentro del sistema de seguridad del fútbol argentino: Matías Ferreyra.

El dirigente afista se presentó el miércoles 11 de marzo ante el juez en lo Penal Económico Diego Amarante, en el marco de una causa que investiga una presunta evasión tributaria y retención indebida de aportes de la seguridad social por más de 19.300 millones de pesos. Durante la audiencia, Toviggino entregó un escrito en el que denunció una “persecución penal arbitraria” y se negó a responder preguntas de la fiscalía y del juzgado.

En ese contexto judicial, un detalle no pasó desapercibido: la persona que lo acompañaba y permanecía cerca de él durante su llegada y permanencia en los tribunales fue Ferreyra, señalado por distintas fuentes como uno de los hombres de confianza del dirigente.

El jefe de seguridad de la AFA

Ferreyra ocupa actualmente un rol estratégico en la estructura de seguridad del fútbol argentino. Se desempeña como jefe de seguridad de la AFA y además está vinculado a la Oficina de Seguridad de la Asociación (OSAM), una estructura que articula operativos vinculados a competencias nacionales e internacionales.

Su influencia también alcanza a la organización de dispositivos de seguridad en partidos organizados por la CONMEBOL, donde interviene en la convocatoria de personal policial —tanto en actividad como retirado— para tareas de custodia en eventos deportivos.

Según distintas fuentes del ambiente del fútbol, estos operativos implican remuneraciones en moneda extranjera que pueden alcanzar alrededor de 1.200 dólares por partido para quienes integran esos equipos de seguridad.

Ese esquema, que involucra habitualmente a grupos de entre diez y doce agentes, se utiliza para custodiar delegaciones, autoridades y partidos de alto perfil, incluyendo encuentros de la Selección argentina y competiciones continentales.

Un ascenso rápido y polémico

El crecimiento de Ferreyra dentro del sistema de seguridad del fútbol ha sido objeto de análisis en investigaciones periodísticas recientes.

De acuerdo con relevamientos de la Agencia Noticias Argentinas, el ex integrante de fuerzas policiales consolidó en pocos años un amplio control sobre los operativos de seguridad vinculados al fútbol profesional, articulando ese esquema a través de la empresa EXCERCITUS SRL.

La firma concentra la facturación de múltiples servicios de seguridad para torneos de la Liga Profesional, la Copa Argentina y actividades vinculadas a la Selección Nacional.

Sin embargo, registros societarios revisados en el marco de esa investigación muestran inconsistencias llamativas, como la ausencia de empleados declarados pese al volumen de operaciones que la empresa habría alcanzado dentro del sector.

Esa situación despertó interrogantes sobre la transparencia del circuito de contratación y sobre el origen de algunos ingresos vinculados a los servicios de seguridad deportiva.

El vínculo con Toviggino

Fuentes del mundo del fútbol sostienen que el ascenso de Ferreyra dentro del negocio de la seguridad deportiva estuvo impulsado por su cercanía con Pablo Toviggino, uno de los dirigentes más influyentes del esquema de poder que rodea al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.

Esa relación aparece mencionada en distintos informes como un factor clave para explicar el acceso a contratos y operativos dentro del ecosistema del fútbol argentino.

El esquema también incluiría vínculos con empresas privadas de seguridad y con el gremio UTEDYC, que agrupa a trabajadores de entidades deportivas, ampliando la red de influencia en los operativos vinculados a eventos futbolísticos.

Un negocio millonario bajo observación

La seguridad en el fútbol se convirtió en un área de alto valor económico debido a la logística que requieren los partidos de gran convocatoria, los torneos internacionales y la protección de delegaciones deportivas.

Ese contexto generó un mercado en expansión que combina empresas privadas, fuerzas de seguridad, gremios y estructuras dirigenciales, en un entramado que distintos especialistas consideran de baja transparencia institucional.

En ese escenario, la figura de Ferreyra aparece como un nodo central: controla operativos en estadios, participa en custodias VIP y mantiene vínculos con estructuras formales e informales que operan alrededor del fútbol.__IP__

La investigación sobre el rol de Toviggino en la causa tributaria no está vinculada directamente con ese esquema de seguridad, pero su presencia junto al dirigente durante la comparecencia judicial volvió a poner en primer plano a quien, en los hechos, se ha convertido en uno de los hombres más influyentes del negocio de la seguridad en el fútbol argentino.

Mientras la causa judicial contra el tesorero de la AFA avanza en los tribunales, la pregunta que comienza a circular en el ambiente deportivo es otra: quién controla realmente el sistema de seguridad que rodea al fútbol argentino y qué intereses confluyen detrás de ese negocio millonario.

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