
«Llevo 40 años trabajando en el tema patrimonial y más de 25 estudiando las condiciones de la gestión patrimonial que tiene el Estado. Desde ese lugar es que renuncié. He buscado muchísima bibliografía estos días y puedo decir que ayer el ministro de Defensa (Carlos Presti) incurrió en muchísimos errores. Quiero pensar en errores por desconocimiento«, expresó Rodríguez Aguilar, quien llegó a la dirección del Museo luego de que el gobierno desplazara al historiador Gabriel Di Meglio, luego de que reclamara más presupuesto para la institución.
En la historia reciente del sable figuran dos robos -años 63 y 68- a mandos de comandos de la Juventud Peronista, que intentaron entregárselo a Juan Perón, quien en ese momento estaba exiliado tras el golpe de Estado de 1955. Esa fue la justificación para trasladarlo al Regimiento. Después Cristina Kirchner ordenó que vuelva al Mueso -donde lo habían donado los herederos de Rosas- porque consideró que las circunstancias excepcionales que habían aconsejado resguardarlo en la unidad militar habían cesado.
Ante la avanza de Milei para devolverlo a los militares, los herederos de Rosas presentaron un recurso de amparo para impedirlo, alegando que en la donación al Estado de sus ancestros contenía un “cargo” para que quede en el Museo. Sin embargo, una jueza consideró que eso no estaba probado y le permitió a Milei avanzar.





