La CGT marchó hacia el edificio del ex Ministerio de Industria, en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, en “defensa de la industria nacional” y difundió un duro documento contra la gestión de Javier Milei.
Con la presencia del ex- presidente Eduardo Duhalde, los líderes cegetistas se reunieron a las 14hs. en las inmediaciones del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), sobre la avenida Belgrano 665, y marcharon juntos hasta el lugar de la convocatoria.
Bajo el lema “las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, la marcha finalizó con discursos de cada uno de los miembros del triunvirato de la conducción: Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello.
Poco antes del inicio de la marcha, la central obrera publicó un documento en el que aseguró que el Gobierno Nacional lleva adelante un modelo político, económico y social «monitoreado» por el Fondo Monetario Internacional (FMI), «en función de intereses que no son los nuestros».
«Están destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos«, manifestó la CGT.
En la misma línea, explicaron que las consecuencias del plan de ajuste implementado por el Gobierno Nacional «son claras y están a la vista», debido a que la situación social es «angustiante» con un aumento notable en la «pobreza y la marginalidad«.
Asimismo, indicaron que «cientos de miles de hogares» sufren, actualmente, «carencias alimentarias severas» y que la mayoría de las familias de clase media mantienen deudas que disparan «graves alarmas en materia de salud mental«.
«Hay jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar siquiera sus medicamentos; personas con discapacidad sin atención; desfinanciamiento del sistema de salud, del sistema educativo, de la investigación científica, de la obra pública, de la infraestructura vial y del transporte. En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia», aseguraron.
En otro orden, señalaron que la movilización de este jueves se realizó con el fin de «visibilizar» la realidad del sector productivo y «alertar sobre la difícil situación que atraviesa«, sobre todo en las las PyMEs, que son «el principal sostén del empleo«.
Quien también estuvo presente fue Pablo Moyano y fue crítico tanto del peronismo como de la misma CGT y reclamó mayor presencia en las calles; además, anticipó que participará de la movilización universitaria del próximo 15 de octubre, y de todas las convocatorias que sean «en defensa de la soberanía nacional, de los derechos de los trabajadores y de los jubilados”.
Por su parte, Jerónimo sostuvo que el Gobierno debe «cambiar su estrategia de modelo económico» porque lo único que hace «es expulsar a los argentinos hacia la pobreza» y «agudizar su situación»: «Tenemos la obligación de estar unidos«, agregó.
«Y estamos acá en honor al Papa Francisco y a su legado, que nos decía que defendamos los derechos y que cuidemos la casa común. Por eso estamos acá, porque creemos en un país distinto, tenemos una identidad, tenemos clase media, conocemos lo que es la justicia social y la movilidad social ascendente y queremos la felicidad de nuestra familia», indicó.
Posteriormente, sostuvo que los argentinos «no podemos permitir que se lleven los recursos de nuestra patria» y le exigió a los dirigentes que «se dejen de mirar el ombligo y sean responsables» para representar los intereses de la mayoría.
«Frente a estas propuestas del ‘sálvese quien pueda’, proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada. Porque no hay libertad sin Justicia Social«, concluyeron.






