
El organismo estadístico difundirá el dato con el actual sistema de medición, luego de que se postergara la aplicación de un nuevo Índice de Precios al Consumidor tras la renuncia de Marco Lavagna. La actualización de la metodología podría demorar entre tres y cuatro años y, de concretarse, otorgaría mayor peso a los servicios dentro de la canasta.
En ese contexto, economistas advierten que el impacto de los alimentos vuelve a ser clave. En los próximos días, la carne vacuna registrará un aumento de entre el 10 % y el 15 %, con precios que ya rondan los $14.000 por kilo en promedio. La suba se suma al incremento del 25 % anual que tuvo el pollo durante enero ya los ajustes en la verduras.
El aumento en la carne se produce además en medio de una mayor apertura exportadora. Tras un decreto firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , la cuota de importanción de carne argentina hacia ese país se quintuplicará, pasando de 20.000 a 100.000 toneladas anuales. Aunque el Gobierno asegura que la medida no impactará en los precios internos, especialistas advierten que una mayor exportación reduce la oferta disponible en el marcado local.
Pese a la suba de precios, el Gobierno celebró un aumento en el consumo de carne durante 2025. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo total de carnes creció un 3,85% interanual y alcanzó los 116,4 kilos per cápita, el nivel más alto de la serie 2020-2025.
En paralelo, continúa la polémica por el sistema de medición de la inflación. La Argentina sigue utilizando la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares 2004/05, la más desactualizada de la región. Países como Brasil y Paraguay usan ponderadores de 2017, México y Colombia de 2018, Uruguay de 2022 y Chile de 2023, lo que dificulta la comparación de la inflación local con la de otros países.





