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Héctor Arrieta contó cómo es haber tirado paredes con Maradona y Bochini

Hizo paredes con Bochini y con Maradona, un privilegio de muy pocos futbolistas argentinos. Jugó 2 años con Bochini, en Independiente 77 y 78, luego 2 años con Maradona en 1979 y 1980, en Argentinos Juniors.

Era el wing derecho de entonces, el tandilense Héctor Arrieta, fue entrevistado por Fernando Bravo en Radio Continental, en el programa que se emitió ayer desde Tandil. Arrieta atesora haber integrado y jugado al lado de ambos extraordinarios jugadores. En el día del cumpleaños de Diego Armando Maradona, es un momento de revivir algunos pasajes de esta singular experiencia.

Parte de la historia comienza en la transferencia de Carlos Fren a Independiente cuando pasó como parte de pago a Argentinos Juniors y ahí se encontró con el notable Maradona. Hoy es parte de imborrables recuerdos. E hizo un repaso de algunos de los mismos.

Al respecto contó una anécdota que resultó casi una profecía: “Me llamó un dirigente de Argentinos, me toma del hombro y me dice “sabes una cosa vas a jugar con el mejor jugador del futbol argentino, por ahora, y muy pronto del mundo” Al final se hizo el pase y sus palabras fueron proféticas”.

Contó cómo era Diego cuando le tocó compartir su equipo en Argentinos Juniors: “Era totalmente un tipo fuera de serie. Agarraba una naranja en la sobremesa y estaba diez minutos con una naranja haciendo jueguitos con el pie, el hombro y la cabeza. Fue el único jugador que vi en mi vida que ganaba los partidos solo. De tres cuartos de cancha en adelante era letal, imparable”.

Con respecto a sus conductas en el inicio de su carrera expresó: “Ël (por Diego) se sentía que era superior, pero no lo manifestaba, era muy humilde  y ubicado. Trataba de ayudar, si alguien tenía un problema enseguida se solidarizaba. En los dos años y medio que estuve con él no tengo otras palabras que de agradecimiento por su comportamiento, no fuimos amigos pero si tuvimos muy buena relación.

“Otra anécdota – manifestó –  lo pinta de cuerpo entero. Vamos a jugar contra la Selección de Perú, sabíamos que la mitad del cachet era Maradona y el otro 50 %  lo repartíamos entre el resto del plantel. Cuando llegamos a Lima la venta de entradas no fue la que el empresario esperaba”

Y nos dijo “Les voy a pagar el 50 % a Maradona y al resto del plantel le voy a dar el 25 %”

El “Bicho” Pellerano, quien jugó en River, (el papá de los Pellerano que jugaron en Velez),  le comentó a Diego, quién se apersonó al empresario y le dijo yo los voy a acompañar hasta que cobren el último peso” Ese era Maradona. “Si los muchachos no cobran lo que está pactado yo no juego y cobramos lo que estaba acordado”.

Y destacó que “Habiendo sido tan notable futbolista, nunca abandonó su alma de potrero, del pibe del terreno baldío, gestos muy  típicos de su vida”. “En la parte dinero hacia diferencia lógicamente, los contratos y los partidos se hacían porque estaba él”. “Era el único que cobraba un cachet diferente al resto del plantel”.

En otro sensible momento de la relación “con el 10” contó: “Mi hija más grande, nace un 20 de febrero del 80 y al entrenamiento siguiente llega Diego,  me dice esto es para vos y para tu hija en nombre del plantel,  me regaló una cadenita de oro muy buena, con la fecha de nacimiento y el nombre de ella. El mismo se había encargado de ir a comprarla. Un gesto que no olvido y mi hija conserva esa medalla como un recuerdo y tesoro invalorable”.

No quedó afuera de los recuerdos la sorna de Hugo Gatti cuando ocupaba el arco de Boca y Argentinos lo superó 5 a 2. En la previa el arquero se había referido despectivamente sobre Maradona, tratándolo de “Gordito”.

“Si estaba en ese plantel de Argentinos”, recordó Arrieta.  “Diego se reía. No hizo muchos comentarios, luego del partido exteriorizó alguna bronca contenida, ahí tenes,  ahí está el “Gordito”, dijo después del partido

¿Cómo era en esos años la relación de Diego con sus padres? “Lo acompañaban permanentemente en todas las horas. El padre de Diego y Coco Villafañe, su suegro, integraban todas las delegaciones, lo acompañaban. Los que hacían los asados, los días que se comía después de los entrenamientos. La madre con un cariño inocultable, no faltaba a ningún partido, siempre protegiéndolo. El entorno familiar era óptimo, estuve tres veces en la casa de Diego”

Por último recordó su último encuentro personal con Maradona “Lo encontré en la Liga de Mendoza,  fue a jugar un partido para Boca con Gimnasia y Esgrima de Mendoza, estuvimos charlando un rato, luego se fue a Europa y no volví a verlo”.

Desde la conducción, Fernando Bravo le pidió que contara a la audiencia qué sintió cuando le tocó jugar al lado de Bochini. Y también recordó esa experiencia “Fui a dar al lugar ideal (por su condición de hincha de Independiente), el Bocha era un jugador extraordinario, pero tenía una virtud, no era fuerte” físicamente, no le pagaba muy bien a la pelota, no cabeceaba bien, pero cuando encaraba con la gambeta hacia adelante era muy difícil de pararlo”.

“Tenía la virtud de los jugadores sobresalientes. Un segundo antes ya tenía la cancha en la cabeza, cuando recibía la pelota sabía lo que había que hacer. Son los que hacen la diferencia y tantos años en Independiente así lo demuestran. Y recordó al rojo de Avellaneda que integró que formaba con Rigante, Pagnanini,  Villaverde,  Trossero  y el “Japonés” Pérez, Larrosa, Galván y Bochini, yo (o Magallanes), Outes y Bertoni”.

 

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