Política

Guillermo Castello: “Comienza una nueva etapa, un nuevo desafío”

Cambiemos se conformo? con la promesa de terminar con el populismo luego de 12 an?os de kirchnerismo. Entiendo que la ciudadani?a nos dio dos grandes mandatos: recuperar las instituciones del pai?s y encarar las profundas reformas estructurales necesarias para salir de una decadencia que lleva ma?s de 70 an?os.

Buena parte de lo primero se cumplio?: independencia judicial, organismos de control que fiscalizan, combate a la corrupcio?n, estadi?sticas confiables, etc.
Buena parte de lo segundo quedo? pendiente: reforma poli?tica y electoral, combate al nepotismo, a los privilegios y al “curro de los derechos humanos”, liberacio?n de las vi?as pu?blicas de piquetes, etc.

No se avanzo? con conviccio?n con las reformas laboral y previsional, la reduccio?n del Estado, del gasto pu?blico y de los impuestos; la desregulacio?n y el fomento de la libre competencia en la economi?a, entre otras.

En estos casi cuatro an?os de diputado provincial propuse iniciativas que respondi?an a ese compromiso original de Cambiemos con la ciudadani?a: legalizacio?n de las plataformas digitales de transporte (Uber, Cabify), Ley Antinepotismo, ordenamiento del espacio pu?blico para quitarle los planes a quienes cortan rutas, baja de impuestos, desregulacio?n de grandes superficies y farmacias, privatizacio?n del astillero Ri?o Santiago, prohibicio?n de paros totales en la Educacio?n y el transporte pu?blico, derogacio?n de la obligatoriedad de hacer mencio?n a “30.000 desaparecidos” en los textos oficiales, etc.

En pocas palabras: propuse ma?s libertad, ma?s competencia, ma?s meritocracia, ma?s transparencia, menos gasto pu?blico, menos impuestos y menos privilegios.

Lamentablemente estas iniciativas no fueron acompan?adas por mi espacio poli?tico.
Chocaron contra el gradualismo y contra lo “poli?ticamente correcto”.
El “Si se puede”, se convirtio? en NO SE PUEDE.

La tibieza e impotencia de Cambiemos decepcionaron a muchos electores que esperaban un cambio ma?s ra?pido y profundo y termina su ciclo con no pocas cuentas pendientes.
En la conviccio?n de haber sido elegido para impulsar el cambio que exigi?a la ciudadani?a, creo haber respetado el mandato de mis votantes.

Agotada la misio?n histo?rica de Cambiemos, surge Juntos Por el Cambio, una nueva configuracio?n que incluye a Picheto y otros peronistas; una conformacio?n que no va en la direccio?n que el pai?s necesita. Es el mismo Pichetto que freno? la reforma laboral en el Senado, por lo que no se entiende co?mo ayudari?a a encarar reformas la misma persona que las impidio?.

No es la mejor integracio?n para encarar esas reformas ni para combatir las corporaciones, las mafias sindicales y las piqueteras. Por el contrario, todo indica que se mantendra? el status quo. Y Argentina no puede esperar ma?s.

Por todo eso, siendo coherente con las ideas que en todo momento he propuesto y defendido desde mi banca, he decidido seguir peleando por ellas con quien creo que mejor las encarna: Jose? Luis Espert, el dirigente actual que mejor representa los valores de libertad, reduccio?n de impuestos, competencia y combate a los privilegios
Por eso he aceptado su ofrecimiento para acompan?arlo como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Confi?o en que la Junta Electoral de la Provincia oficialice no solo mi candidatura, sino tambie?n la de cientos de candidatos que en tiempo y forma han inscripto sus candidaturas para competir democra?ticamente en nuestra provincia.

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