
En medio de un clima de reclamos crecientes y cuestionamientos por el funcionamiento del organismo, una delegación de autoridades regionales del PAMI, con base en Mar del Plata, desembarcó en Tandil para realizar una especie de auditoría en la sede local ubicada en Pinto al 800.
De todos modos, el escenario sigue abierto y con varias incógnitas. Aún no está definido si la persona que sería enviada se radicará en Tandil de manera permanente o si, por el contrario, cumplirá funciones bajo una modalidad itinerante, viajando durante la semana para supervisar y conducir la dependencia.
Mientras tanto, el malestar persiste y la expectativa crece entre afiliados y sectores vinculados, que aguardan definiciones concretas y, sobre todo, respuestas a los problemas que motivaron esta decisión.





