Política

El sistema carcelario, ¿rehén de un conflicto político?

bbx_292846474_falboUn conflicto entre el Gobierno bonaerense y la procuradora María del Carmen Falbo parece haber metido en problemas al Servicio Penitenciario Bonaerense. Es que a los intentos por parte de algunos ministros de María Eugenia Vidal para que la jefa de los fiscales dé un paso al costado, tuvo como respuesta un fuerte golpe.

Un fiscal novato del Departamento Judicial de La Matanza, que respondería directamente a Falbo, le dio curso a los dichos de un preso psiquiátrico, el que en los últimos años denunció a jueces y penitenciarios de la órbita federal y provincial por supuestos apremios ilegales, y donde siempre se demostró luego de las pericias médicas correspondientes que las lesiones corporales correspondían a autoagresiones.

Claramente el recluso “denunciero serial”  busca que ya no haya cárcel donde se lo pueda alojar y así lograr la libertad. Se trata de un reo con problemas psiquiátricos, el que permaneció alojado en una cárcel especializada para esos cuadros en Melchor Romero.

Sin embargo, el fiscal, sospechosamente, cree que lo que dice el preso es “verdad” y pidió hasta ahora la detención de diez funcionarios penitenciarios, entre ellos un director de una alcaidía, cosa que ya se concretó.

Todo parece indicar que se trata de un tema político, un conflicto del que el Servicio Penitenciario es ajeno. Se trataría de un mensaje de Falbo a Vidal, dicen algunos.

Lo cierto es que el malestar en la fuerza va creciendo. Los jefes penitenciarios y sus equipos de trabajo temen de su futuro. Ellos piensan que si el fiscal obedece a los dichos del preso sin analizar su legajo y enfermedad, los detenidos pueden sumarse de manera exponencial. “No hay cárcel a la que no haya denunciado”, afirmó un oficial a la agencia NOVA.

El mismo funcionario explicó que “si hay un penitenciario que tortura a un interno debe ser procesado y condenado, pero que la Justicia meta preso a mansalva por los dichos de un psiquiátrico es algo insostenible”.

Hasta el momento fueron detenidos cinco agentes de la Unidad 43 La Matanza, dos de la Unidad 40 Lomas de Zamora y tres de la Alcaidía de Virrey del Pino.

Dicen que los guardiacárceles detenidos tienen legajos limpios y que sus familias y compañeros de trabajo están sumamente tensos por la actitud de la Justicia.

¿No será el momento de resolver las cuestiones políticas sin poner al complejo y delicado sistema carcelario como rehén?

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