El Minella no es solo un estadio.
Es también un espacio atravesado por la memoria, por la historia y por las huellas de un país.
A 50 años del golpe, volvemos a una certeza imprescindible: construir memoria es construir nuestra historia.
Porque Memoria, Verdad y Justicia no son solo una consigna: son una tarea colectiva, todos los días.





