Política

El Gobierno no logra rematar los bienes de la corrupción y ni siquiera los organismos del Estado quieren usarlos como oficina

 

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Un lujoso departamento en Puerto Madero, un complejo de 630 m2 en Villa Urquiza y una coqueta casa en Villa Devoto. Tres propiedades que cualquier inmobiliaria quisiera ofrecer a sus clientes, pero que el Estado nacional no logra subastar. Se trata, en rigor, de bienes decomisados en la causa Cuadernos de las coimas que esperan por conocer su futuro y a sus nuevos propietarios.

La Agencia de Administración de Bienes del Estado los colocó a la venta en los últimos meses, pero por diversos motivos no hubo oferentes o en algunos casos el proceso se debió dar de baja para volver a tasar el inmueble. Incluso el propio gobierno de Mauricio Macri ofreció uno de estos departamentos, pero ante la falta de interesados se dio por terminado el proceso.

Se trata de los inmuebles ubicados en las calles Julieta Lanteri (Puerto Madero); Pedro Ignacio Rivera (Villa Urquiza) y Avenida Salvador María del Carril (Villa Devoto), a los que el Tribunal de Tasaciones de la Nación les fijó precio y luego salieron a la venta. Pero el resultado no fue el esperado.

El departamento ubicado en el exclusivo barrio de Puerto Madero se ofreció a un precio base de $68.700.000 (unos U$S660.000 a cotización del Banco Nación del 15/10), pero debido al paso del tiempo se resolvió que se vuelva a tasar y se dio de baja la publicación.

Se trata de un bien que pertenecía a Sergio Todisco, acusado de ser testaferro de Daniel Muñoz, ex secretario privado de Néstor Kirchner. El inmueble posee 99 m2, cocina integrada, dormitorio con terraza y baño principal. Además cuenta con cochera, baulera y seguridad las 24 horas.

En el caso del complejo de Pedro Ignacio Rivera, en Villa Urquiza, que pertenecía a Muñoz y Víctor Manzanares, histórico contador de la familia Kirchner, fue ofrecido a un precio base de $117.000.000 (U$S 1.125.000) pero la subasta resultó desierta debido a que ni siquiera hubo un solo interesado en la propiedad.

Se trata de un edificio de 630 m2 de dos pisos y altillo y tres entradas. Fuentes judiciales consultadas por TN aseguran que el sitio se utilizaba como una especie de base de operaciones en las épocas en las que se llevaba adelante el entramado de pago de coimas que aún investiga la Justicia.

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