
El Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata dispuso una serie de medidas preventivas y operativas ante el avance del evento meteorológico que afecta a la ciudad y que, de acuerdo con las previsiones vigentes, alcanzará su mayor intensidad entre las últimas horas de este viernes y la tarde del sábado.
La decisión fue adoptada por el presidente del organismo, Marcos Rodríguez, en el marco de un esquema de articulación tripartita con la Prefectura Naval Argentina y la Armada Argentina, con monitoreo permanente sobre la evolución de las condiciones dentro del puerto y en las zonas aledañas bajo jurisdicción portuariLa conducción del Consorcio conformó un Comité de Emergencia en coordinación con Prefectura, a partir de las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional, que anticipó lluvias, vientos intensos del sector sur y sudoeste, y ráfagas que podrían ubicarse entre los 80 y 90 kilómetros por hora para Mar del Plata y la zona costera. El cuadro meteorológico se inscribe en un proceso de ciclogénesis sobre la región bonaerense, con impacto directo sobre la actividad marítima, portuaria y náutica.
En ese contexto, Rodríguez precisó que “se dispuso la suspensión de las descargas, el cierre de la escollera Sur, la solicitud a los clubes náuticos —Centro Naval, Motonáutico, Yacht Club Argentino y Club Náutico Mar del Plata— para que suspendan sus actividades, y el pedido formal a la presidencia de cada institución para que extremen las medidas de seguridad de la gente, las embarcaciones y en las marinas”.
El presidente del Consorcio también indicó que se informó a astilleros y talleres navales sobre la restricción de actividades, con el objetivo de reducir desplazamientos, evitar operaciones expuestas y minimizar riesgos durante el paso del fenómeno. “El equipo que integra el Comité de Emergencia tiene la determinación de redoblar el esfuerzo preventivo para que el puerto atraviese este evento con la mayor previsión posible y con todos los dispositivos de seguridad activos”, señaló.
La medida apunta a ordenar el funcionamiento portuario antes del tramo más severo del temporal. En un espacio donde conviven buques pesqueros, embarcaciones menores, muelles operativos, astilleros, talleres y circulación logística, cada decisión preventiva adquiere valor estructural: reduce maniobras bajo condiciones adversas, disminuye la exposición del personal y preserva activos críticos de la actividad portuaria.
El monitoreo en tiempo real permite seguir la evolución del viento, la marea, el oleaje y las condiciones de seguridad sobre los sectores operativos. Además, en las últimas horas se reforzaron los recorridos del personal afectado a los muelles del CPRMDP, con presencia territorial en las distintas áreas del puerto local.
Consultado sobre el operativo, el Gerente General de la entidad Gonzalo Chaet (el incansable) , señaló que “por el momento se desarrolla un intenso operativo de control y monitoreo permanente, con recorridas in situ por cada sección de los distintos muelles del puerto local”.
Tarantino agregó que el dispositivo responde a “una clara decisión política y ejecutiva del presidente del Consorcio, Marcos Rodríguez, orientada a preservar la seguridad de las personas, reducir al mínimo la exposición del personal a la intemperie en muelles y zonas de influencia, y realizar un control estricto de los buques que permanecen amarrados en el puerto”.
A su vez, reportes locales advirtieron sobre una posible crecida de marea y olas superiores a los seis metros, un dato que refuerza la importancia del cierre de accesos costeros y de la suspensión de actividades marítimas y náuticas durante el período de mayor riesgo.
La articulación entre el Consorcio, Prefectura y la Armada expresa una respuesta institucional orientada a la prevención, con foco en la protección de personas, embarcaciones e infraestructura. El puerto queda bajo una lógica de resguardo operativo, en la que la prioridad consiste en anticipar el riesgo y sostener capacidad de respuesta antes de que el temporal alcance su punto más crítico.
Las medidas permanecerán sujetas a la evolución del fenómeno y a las evaluaciones técnicas de las autoridades intervinientes. El Puerto de Mar del Plata ingresa así en una etapa de vigilancia reforzada, con decisiones ya adoptadas y con los principales actores del sistema marítimo concentrados en atravesar el episodio meteorológico con el menor impacto posible.





