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Donsini: “Hay un 20% menos de ocupación que en 2015”

0001474860A pesar que los entes oficiales marplatenses hablan de una ocupación que ronda el 70 %, una rápida recorrida por los lugares neurálgicos de la ciudad cabecera por excelencia en la preferencia de los turistas que salen de vacaciones, demuestran claramente que esa cifra no sólo es exagerada, sino que además no contempla la modalidad dominante entre los visitantes de este año: la de quedarse a pasar apenas un puñado de días en la ciudad. Sin dudas esto marca uno de los peores inicios de temporada en años.

Asimismo, el presidente del Colegio de Martilleros local, Miguel Ángel Donsini, confirmó que “en la ciudad hay un 50 % de ocupación, lo que representa un 20 % menos que en la misma franja del año pasado”. Sin embargo, los sondeos que van de boca en boca de entre los habituales veraneantes de La Feliz, indican que esos números son un poco más generosos que lo que se palpa día a día y que por lo visto en los primeros diez días de la quincena, la merma es casi del 30 %.

Acto seguido, Donsini explicó a Diario Popular, que “los turistas son muy fluctuantes, se está dando el caso de que la gran mayoría viene por cinco o siete días”.

Agregando que “la inseguridad económica, las dudas y una propuesta que para muchos argentinos resultó muy tentadora, como es el hecho de pegarse una escapada a Brasil con precios muy accesibles, generó un duro efecto para el habitual paisaje de verano en la Feliz”.

Así, más allá de la rebeldía del tiempo, las playas a medio poblar, las calles sin embotellamientos y la posibilidad de ingresar a cenar sin hacer cola incluso en los habitualmente colmados restaurantes del Puerto, resultan un claro muestreo de la decadencia en cuanto a la afluencia de turistas”.

Digiovanni: “existe desde hace un tiempo un abuso de parte de los comerciantes y propietarios

Entre los motivos que explican este panorama “no hay que poner como excusa la inestabilidad del clima”, explica Augusto Digiovanni, gerente comercial del Parador B-12, emblemático balneario del complejo Punta Mogotes. “Por un lado -relata el empresario- existe desde hace un tiempo un abuso de parte de los comerciantes y propietarios que en un principio quisieron fijar precios muy elevados, con aumentos injustificados en relación a lo que fue la temporada anterior, en algunos casos, de 60 % o más. Y la gente rechaza todas esas cosas”.

En ese sentido, Manolo, la casa de comidas que se hizo famosa por sus exclusivos churros, se vio en la obligación de salir a fijar el precio de sus productos; la docena de churros, en la casa central, tiene un valor de 72 pesos. Sin embargo, en distintos lugares de la ciudad se llegó a ofrecer esa misma cantidad por 120 pesos, motivo que obligó a la firma a hacer públicos los valores para alertar al público de los excesos.

Algo parecido ocurrió con los alquileres: durante los meses de octubre y diciembre, más precisamente después de conocerse el resultado de las elecciones, los propietarios solicitaron valores desmedidos por las viviendas. Eso redujo considerablemente el número de reservas y provocó que algunos decidieran esperar el momento del viaje para negociar el precio del alquiler y que muchos otros optaran por ir directamente a las playas de Brasil.

“Nosotros aplicamos un incremento muy leve a nuestro servicio, respecto a la temporada anterior -cuenta Digiovanni- un día de carpa en nuestro balneario para seis personas cuesta 650 pesos, pero incluye el ingreso a las piscinas climatizadas, a las canchas de tenis y fútbol, y al complejo con spa que cuenta con un amplio hidromasaje, baños saunas y baños finlandeses. Sin embargo, hay muchos casos en los que los abusos han espantado a la gente”. Y agregó que “hay que tener en cuenta que la gente, a lo largo del año, aprovechó al máximo todos los feriados que, de alguna manera, también fueron parte de sus vacaciones. Gastaron mucho dinero en esos fines de semana largos y, a esta altura, es necesario equilibrar los gastos”.

No obstante, el empresario aclaró que “es cierto que hay menos gente que en otros veranos y también que son muchos menos los que sacan una quincena o un mes de carpa, pero también es cierto que los que vienen por menos tiempo, en esos días de estadía consumen más en la confitería, por ejemplo, que los que veraneaban por más tiempo”.

De acuerdo a los distintos operadores turísticos, las costumbres de los turistas de este año apuntan a pasar un puñado de días. Hay una tendencia que apunta a viajes relámpagos que van de jueves a lunes, por lo que se estima que serán los fines de semana los puntos más altos de la temporada en cuanto a cantidad de visitantes.

Nuevas estrategias

En ese sentido, los comerciantes no sólo han tenido que equilibrar sus pretensiones, sino que se han relanzado nuevas estrategias en función de la oferta y demanda para captar clientes. En el rubro inmobiliario, los alquileres pueden pagarse hasta en doce cuotas sin interés, y también se aceptan operaciones por día, algo que antes era totalmente inviable.

Por otra parte, los locales de las más distinguidas zonas comerciales de Mar del Plata, tiene ofertas tendientes a conseguir billetes; la mayoría realiza descuentos de hasta el 40 % para los que realicen sus compras pagando con dinero en efectivo.

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