Policiales

Desbaratan una banda acusada de 200 secuestros virtuales

pruebas-secuestradas-detenidos_CLAIMA20141116_0010_27La integra una familia de gitanos: tres hombres y tres mujeres. En muchos casos lograron cobrar los rescates.

La chica que imitaba el llanto de las víctimas, el de los gritos violentos y amenazadores, el que hacía los llamados y conducía los chantajes presionando con tono intimidatorio y quienes pasaban a buscar el dinero eran todos integrantes de la misma familia de gitanos. Así pasaron muchas madrugadas de los últimos meses ejecutando al menos 200 secuestros virtuales. En muchos de los casos, llegaron a concretar el engaño.

Tras cruces de llamados y seguimientos, la banda fue desbaratada este fin de semana. La Policía allanó la casa desde donde operaban y allí, además de dinero y alhajas, halló los chips de los teléfonos con los que cometían las extorsiones.

La investigación comenzó hace cuatro meses y fue armándose en base a los testimonios de las víctimas. “La modalidad, el tono de las conversaciones, los datos sobre los autos que usaban, los horarios, nos permitieron orientar la investigación y pronto pudimos identificar las patentes de sus coches y su domicilio”, explicó a Clarín el fiscal Fernando Berlingieri.

En medio de la investigación, la Policía detuvo a dos menores de edad caminando por el techo de una casa. La razón de su presencia allí se supo más tarde: buscaban una bolsa con dinero que, la noche anterior, en un lanzamiento fallido, una mujer que sufrió un secuestro virtual arrojó por la ventana. Había quedado enganchada en unas ramas. Dos gitanas fueron a retirar de la comisaría a los menores y dieron la dirección que los investigadores tenían en la mira.

Uno de los chicos, en la palma de una mano, tenía anotado con birome un número: era la altura de la casa a la que habían llamado la noche anterior. Con estos datos, el resultado de seguimientos y de cruces de llamadas, entre otros, el juez de Garantías Gabriel Bombini autorizó el allanamiento en la casa de Primero de Mayo casi Alvarado, corazón del barrio de la comunidad gitana en Mar del Plata.

Allí se identificó a un hombre de 54 años, quien sería el que dirigía la banda, a sus hijos y nueras. En total son seis personas: tres hombres y tres mujeres. Se cree que intentaron unos 200 secuestros virtuales. Sin embargo, por ahora ninguno está detenido.

“Fueron notificados por el delito de extorsión. Ahora comenzamos la labor de identificar los casos en los que actuaron a partir de la información que podamos obtener de los elementos secuestrados: hay unos 30 teléfonos y cerca de 50 chips”, explicó Berlingieri.

En la casa había 15.000 pesos y 2.000 dólares, alhajas y una pistola. No estaban los autos con los que pasaban a buscar el dinero, pero sí su documentación y dos notebooks con las que los imputados buscaban noticias sobre casos de secuestros virtuales.

Clarín

Los comentarios están cerrados.