
CON USTEDES: CHEJOV, STEPHENS Y LOS MORTALES
Por Virginia Ceratto
(especial para Mdphoy)
La dupla que eligió Mar del Plata con las obras “Muchacho de luna” y “La lluvia seguirá cayendo” (la segunda continuidad de la primera), Oscar Barney Finn en dirección y Paulo Brunetti en actuación, traen esta versión de “Vanya” (basada en el clásico “Tío Vania” de Chéjov), para un actor, de Simon Stephens.
Sin dudas, un desafío, tanto por el compromiso de asumir una de las obras más representadas en los teatros del mundo, tanto por compañías profesionales como amateurs, como por la complejidad de componer ocho personajes por parte de un único intérprete, y personajes de una carnadura extrema (bueno, chejovianos).
Sin dudas una tarea totémica, que Barney Finn y Brunetti encararon con seriedad, brindando emoción y demostrando que la compleja singularidad humana es idéntica a través del tiempo, cuando se habla de egoísmo, amor (más o menos desgraciado -el amor feliz tiene poco relato en general-), dolor y fracaso.
Brunetti asume los roles de esas mujeres vulneradas y de esos hombres que, salvo el déspota (cualquier parecido con muchos políticos ojalá fuera mera coincidencia) que al decir de Jhoseph J. Campbell, han sido arrojados del vientre materno sólo para sufrir. Así en la Rusia de fin del Siglo XIX, como en Londres, Nueva York (ciudades donde otros actores estrenaron este Vanya) o Mar del Plata en el XXI.
No hemos aprendido nada.
Los débiles y sumisos rara vez alcanzan esos sueños que los poderosos no vacilan en pisotear con indiferencia.
Y, en este sentido, el parlamento final de Sonya: una maravilla.
Así como la escena del sexo añorado.
Y dos detalles exquisitos ese trapo rojo, símbolo del sometimiento de la mujer, las mujeres (esa sangre siempre vertida puntualmente en la adolescencia y los mejores años) y el foulard verde olvidado: una esperanza que no prosperó. Así como las flores, que volverán a la imagen de una muerta, y una bebida, que no animará ya ninguna madrugada.
Vale la pena ver buen teatro para recordar la condición humana y tratar de contribuir a algún cambio.
Ficha técnica:
Actúa: Paulo Brunetti (@paulobrunetti). Autor: Simon Stephens — Basado en Anton Chejov. Traducción: Marcelo Zapata (@marcelo.zapata.spqr). Diseño de iluminación: Claudio del Bianco (@claudelbianco). Diseño de escenografía: Tomás Heck. Realización de escenografía: Damian Janza / Tomás Heck. Fotos en escena: Pilar Camacho (@pili_camachx). Video: Daniel Laje (@argentinosalteatro). Fotos: Gabriel Machado (@machadito_arte). Gráfica: Leandro Correa. Entrenamiento vocal: Marcelo Balsells. Agradecimientos: Pablo Mariuzzi. Producción general: Brunetti-Finn-Heck. Producción ejecutiva: Tomás Heck (@tomas_heck).




