
La conversación en curso tiene capas. Lo que ocurra en PBA es una. Convencidos de que su demanda de ruptura con Cristina no será satisfecha por Kicillof, sus interlocutores extra PJ cambiaron de foco: le expresaron su interés por la pelea bonaerense. “No se puede dejar la provincia a los libertarios, pero es difícil sumarnos si La Campora hegemoniza”, escuchó el Gobernador. Eventual nuevo foco de tensión para una relación que suma desencuentros. El próximo se dará en España: Kicillof y “Wado” De Pedro coincidirán en una cumbre progresista convocada por Pedro Sánchez, pero con prioridades diferentes. La delegación del Patria va a plantear la “proscripción” de CFK, el Gobernador a contraponer modelos con la derecha global.
Una presidencia en riesgo
La defenestración pública de Manuel Adorni amenaza con tener una deriva capital en el escenario bonaerense. Ocurre porque en ninguna hipótesis el jefe de Gabinete retiene la candidatura a jefe de Gobierno porteño que parecía un hecho hasta que subió a su esposa al fatídico vuelo a NYC. Patricia Bullrich puja por ese lugar, pero Karina Milei no está convencida. Por eso, ahora circula la versión de que Diego Santilli podría ser el elegido para esa batalla. El enroque tendría para la hermana del Presidente un incentivo adicional: liberar el escenario bonaerense para Sebastián Pareja, su elegido.
Pero antes de esa definición, Karina tal vez tenga que resolver otra cuestión, mucho más urgente: la difícil situación de Agustín Romo al frente del bloque de Diputados bonaerense. Delegado de Santiago Caputo, Romo es rechazado por la mayoría de su propio bloque, alineado con Pareja. Su situación, cuentan, es precaria. “No tiene capacidad de conducción, no ordena, es un influencer de redes y nada más”, es lo más leve que dicen de él en su propio espacio. Hay quien cree que su defenestración solo se demorará lo que se demore la definición de su futuro: en qué lugar del Estado nacional recalaría.
Andrés Lavaselli
Fuente: Agencia DIB.





