
La excusa de vencer al kirchnerismo y falta de nuevas propuestas comparten Maximiliano Abad y Diego Garciarena. Viejos compañeros de ruta abrazan a a gente de Milei y Carrancio. Se fuman a los Adorni, se pegan a Montenegro y le dan la espalda al radicalismo próspero que los dejó en sus cargos durante decenas de años. Ya funcionaron Mariotto con oportunamente, la militancia dentro de la UCR es absolutamente secundaria, sino que eligen la continuidad en el poder.
La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense volvió a quedar en el centro de la escena de cara a las elecciones partidarias del próximo 7 de junio, aunque esta vez con un planteo que apunta más allá de la disputa interna: la construcción de un gran frente «antikirchnerista para competir por la provincia de Buenos Aires.
En diálogo con Lado P por Infocielo Play, Diego Garciarena dejó en claro cuál cree que debe ser el camino del radicalismo. Tenemos que formar parte de un frente antikirchnerista que le permita ganar la Provincia de Buenos Aires sostuvo el dirigente, quien además planteó que no tiene “limitaciones” respecto de los sectores que puedan integrarlo.
En ese armado Garciarena incluyó al PRO, la Coalción Cívica e incluso sectores libertarios, pese a la diferencias ideológicas.“No voy a entregar una bandera”, aclaró, al remarcar que seguirá defendiendo temas históricos para el radicalismo como la universidad pública, aunque sin exigir que el resto de los espacios abandonen sus propias posiciones.
El costo de las internas
El legislador consideró que el principal objetivo del partido hoy debe ser recuperar competitividad electoral y dejar atrás las peleas internas que, según describió, terminaron desgastando a la UCR frente a la sociedad. “Nos hemos transformado en una máquina de generar internas”, cuestionó, al tiempo que calificó como “impresentable ante la opinión pública” la situación actual del partido.
Por eso, Garciarena insistió en la necesidad de construir una lista única dentro del radicalismo bonaerense para evitar una nueva interna que, según dijo, “a la gente no le importa”. La idea, explicó, es reorganizar el partido, reconstruir su legitimidad y llegar fortalecido a una coalición opositora con aspiraciones reales de disputar el poder en la provincia.
Además, remarcó que el radicalismo debe conservar herramientas que le permitan tener peso dentro de ese eventual frente opositor. “No quiero derogar las PASO”, afirmó, al considerar que las primarias son fundamentales para “discutir el poder dentro de ese frente” y evitar que la UCR quede relegada dentro de la coalición.





