
Más allá de los datos, el dirigente describió un escenario complejo para la producción papera por el incremento de los costos, especialmente de los combustibles, a raíz del conflicto en Medio Oriente.
“Nos está complicando mucho. No sabemos cuándo va a terminar esto, porque mientras siga la guerra van a seguir los aumentos de combustible, de agroquímicos y de fletes. Hoy estamos vendiendo con precios que están ahí, al borde, y no tenemos precios de fertilizantes. No hay. Querés comprar y no hay. Los combustibles ya aumentaron un 10%. Estamos complicados”, advirtió Pereyra.
Además, la industria enfrenta una dura competencia externa. “Eso es casi lo que más nos preocupa. Brasil, que era el gran comprador de papas prefritas, hoy está siendo abastecido por Europa. Las ventas cayeron al 50%. Y Europa tiene precios muy baratos por la entrada de China, India, Marruecos y Sudáfrica. Han inundado el mercado y eso hace que ya no sea negocio para nadie”, dijo.






