
La vicepresidenta del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, Verónica Berasueta, indicó también a La Capital que la primera quincena tuvo un promedio de ocupación del 60% y la segunda del 70%, con mejores resultados en la zona céntrica y hacia el sur, especialmente por el segmento joven, que volvió a crecer este verano. “En general es una temporada de 7 puntos, igual o un poquito menor a la del año pasado”, sostuvo. Los departamentos de uno, dos y hasta tres ambientes registraron una demanda pareja. “Se ve mucha gente en la ciudad y en las playas, pero el consumo está más cuidado y el clima no termina de acompañar del todo”, resumió.
En los balnearios, el balance es algo más optimista, aunque con matices. Juan Salvi, de la Cámara de Empresarios de Balnearios y concesionario de varias unidades turísticas, señaló que enero cerró con un promedio de ocupación del 75%, con “picos del 95%” durante el cuarto fin de semana. “El balance es positivo, pero distinto a otros años. Hubo buena afluencia, aunque con un visitante más cuidadoso en el gasto y estadías un poco más cortas”, explicó.




