Ciudad, Información General

Algunos apuntes sobre el código de publicidad

A 15 de días del plazo final para la adecuación de las marquesinas, sólo el 30% de los establecimientos lo hizo. Creo que parte del 70% restante no lo ha hecho por dificultades económicas para afrontar el costo tanto del retiro, como de adecuar sus frentes o confeccionar los nuevos.

El código de Publicidad, con una enorme cantidad de precisiones ha quedado demasiado reglamentarista, indicando todo lo que hay que hacer en vez de plasmar lo que la ciudad no quiere para sí, quedando muy limitado a las tecnologías actuales, con poca flexibilidad para adaptarse al futuro.

Lo que quedó al descubierto, luego de retirar la cartelería, no siempre es mejor que el cartel retirado. La ciudad, en muchas arterias, ha quedado oscura, con frentes rotos o deslucidos y con menos vida.

Hubiera sido deseable una implementación gradual, comenzando con todo lo antirreglamentario a la vieja normativa. De esta forma se hubiera evitado además, la sobrecarga de trabajo que tienen las empresas dedicadas al tema, que suele traducirse en mayores costos para los comercios.

Parece casi increíble que este tema se haya convertido en prioritario en la agenda de un municipio con tantas asignaturas pendientes en temas como seguridad, mantenimiento del sistema educativo, seguridad vial, salud, señalización de arterias y otros.

Ha realizado este Municipio un gasto importante en publicidad, mostrando una ciudad soñada, con frentes maravillosos y artísticos. También ha incorporado 8 profesionales, para asesorar y brindar asistencia técnica en temas legales, arquitectónicos, de ingeniería, de comunicación, etc. Evidentemente, el tema tiene un trato preferencial, para el que no falta atención ni recursos municipales.

 

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