
El director de Reporte Inmobiliario, Germán Gómez Picasso, analizó el presente del sector en el programa Economía 21 por Radio Splendid AM990.
Durante la entrevista, el especialista destacó que la actual estabilidad del dólar favorece principalmente al mercado de las propiedades usadas, ya que brinda previsibilidad tanto a compradores como a vendedores.
Esta calma cambiaria facilita la concreción de operaciones y fomenta la toma de créditos hipotecarios, evitando que el precio de la propiedad varíe significativamente entre el momento de la reserva y la firma de la escritura.
Sin embargo, Gómez Picasso advirtió sobre un escenario crítico para las obras a estrenar y las remodelaciones debido al encarecimiento de los insumos.Cuando hablamos de costo de construcción en dólares, hoy estamos en un pico máximo, afirmó el experto, subrayando que construir el metro cuadrado vendible ronda actualmente los 1.500 dólares. Esta subida de costos reduce drásticamente la rentabilidad de los nuevos proyectos, haciendo que una refacción estándar de cocina o baño cueste hoy casi el doble en términos de moneda extranjera respecto a los valores históricos de la última década.
Los créditos están, pero no alcanzan
En cuanto a la dinámica de compraventas, el consultor señaló que la actividad inmobiliaria mantiene niveles aceptables, a pesar de una ligera baja registrada en el inicio de 2026 comparado con el excelente desempeño del año anterior.
La reactivación de los créditos bancarios, con tasas más bajas y mayor flexibilidad en los requisitos, colabora con el movimiento del mercado, aunque todavía representa un porcentaje minoritario del total de las transacciones.
El entrevistado remarcó que el crédito ayuda al sector, pero no constituye la única salvación frente a un mercado que reparte sus operaciones entre una cantidad creciente de agentes e inmobiliarias.
Finalmente, la charla en Radio Splendid abordó los cambios en las zonas más buscadas de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Gómez Picasso observó un proceso de descentralización donde barrios tradicionales como Recoleta o Retiro pierden terreno frente a nuevos polos estratégicos, como el corredor de Libertador y General Paz. Esta tendencia responde a la búsqueda de una mayor conectividad y a la consolidación del trabajo remoto, factores que redefinen el mapa inmobiliario actual mientras la oferta se adapta a las nuevas necesidades de movilidad y calidad de vida de los usuarios.





