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A Franco Armani

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Buenas tardes, Franco, arquero de élite del fútbol argentino e internacional. Como ardoroso simpatizante de mi querido Boca Juniors usted podrá llegar a pensar que le escribo con un marcado sesgo burlón dado los momentos que está atravesando en el arco de River Plate…y es justamente lo contrario, pienso que, hoy por hoy, es el mejor arquero del fútbol argentino y que su mente está atravesada por algunos nubarrones que le han hecho, de un tiempo a esta parte, perder la concentración que ha demostrado durante todos estos años defendiendo la valla de nuestro tradicional rival.
La banda roja desde mis primeros recuerdos ha contado con arqueros de indudable jerarquía, sin embargo no son muchos los que han merecido mi atención (sin ser un erudito de fútbol) y ellos son Amadeo Carrizo, Ubaldo Fillol, Comizzo, Barovero y Ud. (como verá no son tantos). De cada uno de ellos puedo memorizar excelentes intervenciones y algún que otro error. Al gran Amadeo, a quien tuve la oportunidad de contar como paciente en mi consultorio, lo he visto enrojecer ante un gol que le convirtió el Seleccionado de Polonia en el viejo Estadio San Martín de mi ciudad (yo estaba justo detrás de su arco), diríamos un gol de biógrafo. Y no podemos desconocer los quilates de ese maestro del arco en el fútbol argentino.
Esta transición que Ud. está viviendo, luego de tanto y tanto éxito, lo va a reflotar airoso defendiendo los colores blanqui-rojos o los del que el destino diga en su carrera que, a sus 37 años promete ser aún mucho más extensa.
En su sensatez, producto de muchos años de primera división, en el acompañamiento afectivo de su hermosa familia y en la comprensión y reconocimiento de su técnico y compañeros de equipo, verá nuevamente reverdecer los lauros bien ganados sin duda alguna en muy breve tiempo.
Hay un tango que dice: “la gente que es brutal cuando se ensaña…”; no haga caso de ellos ni del periodismo mercenario (unos viven de sus resentimientos y los otros de la prensa amarillista).
Un caluroso saludo, respetable arquero.

Alberto Ercilio Valente

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