
En uno de los episodios políticos más llamativos del año en la Provincia de Buenos Aires, un intendente clave del peronismo regresó como asesor al municipio que lo había visto irse tan solo dos meses atrás: en julio, sorprendía con la decisión de renunciar para dedicarse a la campaña y dejarle el puesto a su esposa; ahora, vuelve en un cargo nuevo como mano derecha de su pareja.
El protagonista de la historia es Jorge Ferraresi, quien ya se había desempeñado como jefe comunal de Avellaneda durante 11 años y conducía desde 2022 un nuevo período en el puesto. La segunda etapa en el cargo llegó a su fin en julio pasado, cuando presentó un pedido de licencia con el fin de alejarse de la gestión y dedicarse de lleno a la campaña de cara a 2027.
En su lugar asumió su esposa Magdalena Sierra, quien desde entonces permanece como máxima autoridad del municipio de la Tercera Sección. Sin embargo, dos meses después de aquella salida, Ferraresi volvió: no como intendente, sino como flamante “Jefe de Asesoramiento Institucional”, un puesto creado para él a través de un decreto que lleva la firma de su pareja.
Desde ese cargo el dirigente oficiará como mano derecha de Sierra ya que la nueva estructura se ocupará de “ejecutar las órdenes impartidas por el Ejecutivo Municipal”, involucrarse “en la formulación, coordinación y asistencia técnica a las áreas ejecutivas”, coordinar “proyectos transversales entre Secretarías y dependencias” y relevar “los servicios generales del municipio”.
Uno de los puntos más comentados sobre la nueva etapa del exintendente en Avellaneda es que, según publicó el portal Infocielo basado en testimonios de la oposición local, el sueldo de Ferraresi podría llegar hasta los $13 millones mensuales, dado que el mencionado decreto fija su categoría como personal superior AJG y le ofrece varias bonificaciones sobre su remuneración básica




